El dólar volvió a caer: ¿por qué baja y hasta cuándo podría durar este “veranito”?
Por cuarto día al hilo el dólar volvió a bajar. En un mercado marcado por una mayor oferta, el dólar mayorista retrocedió hasta los $1.408 y en el Banco Nación volvió a descender un escalón para terminar en los $1.425 para los minoristas. De esta manera, acumula una caída de 2,6% desde que empezó febrero y una baja de 3,4% en lo que va del año.
¿Por qué baja el dólar?
Las razones detrás de la caída del dólar son diversas y complejas. Desde la persistencia del «carry trade» con el cual los inversores aprovechan el dólar quieto para ganar con las tasas, hasta una mayor tranquilidad del mercado porque el Banco Central consigue comprar dólares para las reservas de manera consistente, combinadas con una caída mundial del dólar frente al euro.
El impacto del «carry trade» en la caída del dólar
El «carry trade» es una estrategia utilizada por muchos inversores que consiste en pedir prestado en una moneda con tasas de interés bajas para invertir en otra moneda con tasas más altas. En este caso, al mantener el dólar estable y con tasas atractivas, muchos inversores optan por vender dólares para aprovechar las ganancias en otras monedas.
La importancia de las reservas del Banco Central
La capacidad del Banco Central para comprar dólares y aumentar sus reservas también ha contribuido a la caída del dólar. Al demostrar solidez en sus reservas, se genera confianza en el mercado y se reduce la presión alcista sobre la divisa estadounidense.
La influencia de la situación global en la caída del dólar
La caída mundial del dólar frente al euro y otras monedas ha tenido un impacto significativo en la cotización del dólar en Argentina. La debilidad del dólar a nivel internacional ha llevado a una disminución de la demanda de la divisa en el mercado local, contribuyendo a su caída.
En conclusión, la caída del dólar en Argentina responde a una combinación de factores locales e internacionales que han generado un escenario favorable para la depreciación de la divisa. A medida que persistan estas condiciones, es posible que el «veranito» del dólar se prolongue, ofreciendo cierta estabilidad en el corto plazo.
