El trágico final de Alberto José Ronderos
Alberto José Ronderos (70) vivía solo. Casi todos los días iba a un bar en Cabildo y Pedraza, en Núñez, a tomar un café. Conocía a los mozos y charlaba con los comensales. Siempre andaba solo, a veces con un gato en brazos. Pero también acumuló vecinos atentos que notaron su ausencia.
El descubrimiento macabro
El 9 de diciembre pasado, preocupados, llamaron a su hermana de 79 años, que fue a buscarlo a su casona de Vuelta de Obligado 3198. Encontró la puerta abierta, sin forzar. La casa queda a metros de la Comisaría 13B. Llamaron al 911 y un patrullero llegó. Con permiso de la hermana, ingresaron a la propiedad, que estaba abandonada y con mucho desorden. Ronderos estaba adentro, “semidesnudo, atado de pies y manos, y había sido brutalmente golpeado”, explicaron en el sitio Fiscales.gob.ar. De acuerdo a la autopsia, su muerte se produjo a consecuencia de “politraumatismos” y por una “hemorragia interna». Supieron después, estaba muerto hacía dos días.
Los responsables del crimen
Los investigadores lograron detener a dos personas acusadas por el crimen: se escaparon en colectivo y huyeron a Mar del Plata, de donde eran. Los encontraron después de manejar alcoholizados y chocar contra una propiedad. El martes último, la jueza María Fabiana Galletti -a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°37- los procesó con prisión preventiva. La investigación estuvo en manos de la Fiscalía de Distrito de los barrios de Saavedra y Núñez, que encabeza el fiscal José María Campagnoli y tiene como auxiliar fiscal a Facundo Vidal.
La captura de los sospechosos
Los acusados, Sergio Jesús Martín (42) y Sergio Martín Ávila Juárez (34), quedaron registrados subiendo a un colectivo de la línea 65 con bolsos y mochilas cargadas de lo que pudieron robar de la casa de Ronderos. Los investigadores los encontraron en las cámaras de seguridad camino a la estación de trenes y después arriba del interno 25. Esas caras eran las mismas que habían estado deambulando por el barrio y, gracias a una pericia de la División Individualización Criminal de la Policía Federal, determinaron que dos de esos pasajeros eran Martín y Ávila Juárez y que también tenían antecedentes penales.
La intervención de la justicia
Los imputados fueron acusados por “homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento, con el concurso premeditado de dos o más personas y por el delito conexo -criminis causae-, que a su vez concurre en forma real con el delito de robo”. Sergio Jesús Martín fue detenido el 15 de diciembre en Mar del Plata. Tenía una tarjeta SUBE que había sido utilizada en los viajes hacia el domicilio de la víctima los días previos y el día del homicidio. Sergio Martín Ávila Juárez cayó tres días después, el 18 de diciembre, también en Mar del Plata. Lo capturó la División Homicidios. Los trasladaron a ambos a la Ciudad de Buenos Aires para ser puestos a disposición de la jueza.
El repudio de la comunidad
Se trataba de personas sin domicilio fijo y difíciles de hallar en la Ciudad. Sin embargo, el 11 de diciembre (cuatro días después del crimen y dos después del hallazgo del cuerpo) una vecina los escrachó en las redes sociales. “Estos HDP recién chocaron y entraron al patio de mi casa. El olor a alcohol que tenían, re dados vuelta estaban. No se querían bajar», contó una mujer llamada Érika junto a un par de videos donde muestran que casi los linchan y el conductor debió acelerar a fondo para escapar.
Conclusiones
El caso de Alberto José Ronderos es un trágico ejemplo de la violencia despiadada que puede existir en la sociedad. Su muerte a manos de dos individuos sin escrúpulos ha conmocionado a la comunidad de Núñez y ha generado un fuerte repudio. La rápida acción de las autoridades y la justicia permitió la captura de los responsables, quienes ahora enfrentan graves cargos por el crimen cometido. Es necesario que casos como este nos hagan reflexionar sobre la importancia de promover la seguridad y la convivencia pacífica en nuestras comunidades.
