La cautela del Papa ante la crisis en Irán
Crecen las perplejidades y moderadas críticas en el mundo católico por lo que muchos consideran un exceso de moderación y prudencia de León XIV al afrontar la crisis mundial provocada por la guerra en Irán.
El Papa norteamericano se ha limitado a mostrarse preocupado por la situación en Medio Oriente y afirmar que “hay demasiadas víctimas civiles y niños inocentes”, que las armas “deben callar y dar espacio a las voces de los pueblos”, ratificando la necesidad de detener la “espiral de la violencia”.
Presiones internas y externas
Desde el comienzo de la guerra, el 28 de febrero con el asesinato del líder religioso y civil de Irán, Ali Khamenei, se esperaban intervenciones más explícitas de condena por parte del pontífice. Algunos de sus colaboradores han sido más elocuentes.
El número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, había sugerido al Papa una intervención más perentoria de condena moral, pero León XIV ha continuado con su actitud prudente.
Equilibrios internos y externos
Es posible que los equilibrios internos de la Iglesia en Estados Unidos tengan que ver con su cautela. El cardenal Blase Cupich, amigo personal del Papa que lo nombró arzobispo de Chicago, dijo que “es discutible atacar un país soberano si no existe una amenaza inmediata”.
Hoy no hay en el Vaticano una agenda de oraciones específicas, como ocurrió en 2013 con las oraciones por Siria en la basílica de San Pedro convocadas por el entonces papa Francisco, el argentino Jorge Bergoglio.
La postura del Papa ante la guerra
Cuando el 28 de febrero Israel y Estados Unidos iniciaron la guerra lanzando ataques aéreos contra Irán, el Papa señaló que “la estabilidad y la paz no pueden ser alcanzadas a través de amenazas recíprocas o armas que llevan a la destrucción, sufrimiento y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”.
El Papa no citó a los países involucrados y menos se refirió al asesinato del líder máximo de Irán, país con el que el Vaticano mantiene relaciones diplomáticas.
Reacciones y críticas
La agencia católica KNA del inquieto catolicismo alemán, que continúa enarbolando reforma tras reforma que preocupa al nuevo pontífice, destacó que “pasaron algunos días” antes de que se produjera una reacción de condena por parte del Vaticano. Fueron necesarios otros tres días antes de que la Santa Sede anunciara que “el Papa expresa su profundo dolor por todas las víctimas de los atentados en Medio Oriente de los últimos días a muchas personas inocentes, incluidos muchos niños”.
La agencia alemana KNA de los obispos alemanes volvió a meter el dedo en la llaga: “Por cierto que el Papa estadounidense no se cansa de promover la paz y la diplomacia, pero al momento no ha mostrado todavía la espada afilada de su disposición como jefe de la más grande comunidad religiosa del mundo, con la condena pública hacia los crímenes contra la humanidad y la condena moral de la guerra de agresión, al punto que la moderación y el retardo frente a esta guerra comienzan a ser cada vez más evidentes”.
Conclusiones
En medio de la crisis en Irán, la postura cautelosa y moderada de León XIV ha generado debate y críticas en el mundo católico. Mientras algunos esperaban una condena más enérgica por parte del Papa, su llamado al diálogo y la responsabilidad moral ha sido el centro de su mensaje. La diplomacia y la paz siguen siendo pilares fundamentales de la Santa Sede, aunque las presiones internas y externas puedan influir en las decisiones papales.
