El cambio de paradigma en la Argentina de Milei
Desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023, el dólar dejó de ser el refugio automático de valor en la Argentina. Con inflación todavía elevada pero persistente y un tipo de cambio mucho más contenido, quienes apostaron al dólar —en especial al blue— empezaron a enfrentar un fenómeno inusual: pérdida de poder adquisitivo.
El arranque: devaluación y cambio de régimen
El gobierno inició con una fuerte devaluación en medio de una inflación que alcanzaba niveles insulaes, pero rápidamente el esquema económico mutó hacia una política monetaria contractiva, con menor emisión y disciplina fiscal. Ese cambio alteró la dinámica histórica: el dólar dejó de acompañar automáticamente la inflación. De hecho, los resultados están a la vista, ya que durante 2024 y 2025, la inflación acumulada superó ampliamente la suba del tipo de cambio.
La clave: qué pasó con el dólar ajustado por inflación
Si se toman en cuenta los cierres de cada mes del blue y se los ajusta por la inflación, se observa que en diciembre de 2023 se partió con una cotización que ajustada a hoy era de $3.000, pero ya a principios de 2024 comenzó a ceder posiciones rápidamente para primero ubicarse en torno de los $2.000 y luego descender hasta los $1.700 hacia fines de ese año.
Para 2025 se pueden diferenciar dos tendencias muy claras: la primera se extendió hasta junio, cuando tocó un piso de $1.490 reexpresados a precios de hoy, pero luego el escenario cambió ante un proceso electoral complejo, teniendo su punto más alto en septiembre, es decir luego de las elecciones de la Provincia de Buenos Aires y en la previa de las legislativas nacionales, cuando tocó los $1.725. A partir de ese momento, el blue comenzó a caer no solo en términos reales sin también nominales, para tocar el mínimo de estos días, incluso por debajo de los $1.400 por unidad.
De esta manera, quien compró al inicio de la gestión enfrenta una pérdida del orden del 50%. Tomando en cuenta lo sucedido en 2024, el promedio ronda el 30% y en 2025 la caída se ubica en el 14 por ciento. En tal sentido, la evolución completa se puede observar en el siguiente gráfico:
Qué dicen los economistas
El debate ya está instalado en la City. Para algunos analistas, el atraso cambiario es parte del plan antiinflacionario, mientras que otros advierten sobre sus efectos: pérdida de competitividad, presión sobre exportaciones y menor ingreso de divisas. Pero en términos generales, la coincidencia es clara: el dólar dejó de ser cobertura automática contra la inflación en el corto plazo. El resultado es contundente: el que compró dólares sin estrategia financiera no solo dejó de ganar, sino que en muchos casos perdió frente a la inflación.
De esta manera se derrumba, al menos por el momento el paradigma que estuvo vigente durante décadas, según el cual dolarizarse fue sinónimo de resguardo. Hoy, al menos en este ciclo económico, eso cambió. Y el dato más incómodo es que la pérdida no fue puntual: se acumuló mes a mes, en silencio, mientras el dólar parecía «estable». En definitiva, en la Argentina de Milei, el refugio tradicional dejó de ser garantía. Y eso redefine completamente las reglas del juego para el ahorrista.
En resumen, la era de Milei en Argentina ha marcado un cambio significativo en la relación entre el dólar y la inflación. Lo que solía ser el refugio automático contra la incertidumbre económica, ahora se ha convertido en una inversión que ha dejado a muchos ahorristas con pérdidas significativas. La estrategia tradicional de comprar dólares como protección ya no es tan efectiva, lo que obliga a repensar las formas de resguardo financiero en un contexto de cambios constantes.
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