La preocupante realidad de los intentos de suicidio en el país
El último Boletín Epidemiológico Nacional revela datos alarmantes sobre la incidencia de intentos de suicidio en el país entre abril de 2023 y octubre de 2025. Durante este período de 944 días, se notificaron un total de 22.249 intentos de suicidio, lo que representa casi 24 hechos por día, es decir, uno por hora. Estas cifras ponen de manifiesto la magnitud de un problema de salud pública que requiere una atención urgente y eficaz.
Un crecimiento preocupante
La cifra actual de intentos de suicidio muestra un incremento con respecto a estadísticas anteriores, donde la cantidad de hechos diarios rondaba los 22. Aunque se plantea la posibilidad de que este aumento se deba a una mayor eficiencia en el sistema de notificación, la realidad es que la problemática del suicidio sigue en aumento y requiere medidas preventivas efectivas.
Desglose por género y edad
Del total de intentos de suicidio notificados, el 95 por ciento no terminó en muerte, mientras que el 5 por ciento sí tuvo un desenlace fatal. Es importante destacar que, si bien las mujeres representan el 61 por ciento de los eventos notificados, los varones presentan un riesgo cinco veces mayor de que el resultado del intento de suicidio sea mortal. En cuanto a la distribución por edad, los grupos de adolescentes y adultos jóvenes (15 a 34 años) son los más afectados, con tasas más elevadas en los grupos de 15 a 19 años y 20 a 24 años.
Modalidades de los intentos
La sobreingesta de medicamentos es la modalidad más utilizada en los intentos de suicidio, siendo predominante en el 46,5 por ciento de los casos. Sin embargo, existen diferencias según el sexo, ya que en las mujeres este método alcanza casi el 60 por ciento, mientras que en los varones llega al 27 por ciento. Otras modalidades comunes incluyen el ahorcamiento en varones y el uso de objeto cortante, con un porcentaje similar en ambos sexos.
Factores de riesgo y antecedentes
La mayoría de los intentos de suicidio tienen lugar en la vivienda, seguido de la vía pública y otros lugares. En cuanto a los antecedentes, se destaca el diagnóstico previo de salud mental, los intentos de suicidio previos y el consumo problemático de sustancias, como el alcohol y la cocaína, como factores de riesgo. Estos datos subrayan la importancia de abordar integralmente la salud mental y el consumo de sustancias para prevenir los intentos de suicidio.
Conclusiones
Los datos presentados en el Boletín Epidemiológico Nacional reflejan una realidad preocupante en cuanto a la incidencia de intentos de suicidio en el país. Es fundamental que se implementen medidas de prevención efectivas y se brinde un adecuado apoyo a las personas en situación de riesgo. La concientización y el abordaje integral de la salud mental son clave para reducir la incidencia de este grave problema de salud pública.
