El ataque a Alejandro Darío Vargas: un incidente vial que terminó en violencia
Alejandro Darío Vargas (63) está internado, «lúcido y estable». Lo operaron para separar los huesos del cráneo que podrían comprometer el cerebro. Sus amigos le envían mensajes de aliento y comparten fotos pidiendo por él.
El video, que se viralizó rápidamente, en el que se lo ve cayendo al suelo después del golpe es brutal: el lunes tuvo un incidente vial y discutió con dos personas, una de ellas le pegó con una llave tipo L (las que se usan para ajustar los bulones de las ruedas del auto) en la cabeza y terminó internado.
La vida de Alejandro Darío Vargas antes del incidente
Alejandro es despachante de aduanas y creó una agencia dedicada al comercio exterior. El proyecto familiar se dedica a logística internacional tiene más de 20 años.
Según lo que pudo reconstruir la justicia, todo empezó con un roce entre la camioneta Ford Ranger negra en la que la viajaba Darío Vargas junto a su esposa y su hijo, y la utilitaria Fiat Fiorino en la que se trasladaban dos hermanos identificados como Oscar Ricardo (46) y Ceferino Maciel (60), empleados de la empresa Hec-Mac que se dedica a la instalación y reparación de cortinas metálicas.
El desenlace violento
En los videos que se viralizaron en las redes se puede ver el momento en el que los hermanos bajan de la Fiorino e increpan al conductor y a su hijo, que intenta tranquilizarlos con las manos en alto. Sin embargo, uno de los empleados ataca la camioneta Ford Ranger con un fierro.
Mientras el hijo de Vargas intenta calmarlos, de fondo se escuchan los gritos de su esposa y Alejandro saca algo del asiento trasero.
Era un rifle de aire comprimido envuelto en su estuche, ni siquiera llegó a desenfundarlo. Lo exhibió con la intención de alejar a sus agresores pero no alcanzó: Oscar Maciel se le acercó y le pegó en la cabeza con una llave de tuercas en forma de L.
Vargas cayó en un boulevard central a la vista de todos mientras los vehículos que pasaban tocaban bocina y gritaban para que se detuvieran.
Repercusiones y consecuencias legales
Los hermanos Maciel quisieron irse pero los testigos los detuvieron.
La víctima tuvo tres hijos con su esposa y comparte fotos en redes sociales junto a ellos y junto a sus dos nietos. «Amigazo, vamos que todo va estar bien«, le escribió uno de sus amigos en redes sociales mientras se recupera en el sanatorio de La Trinidad, de Ramos Mejía.
La investigación por el hecho quedó en manos del fiscal Claudio Oviedo, de la UFI N° 5 de Morón, que pidió la detención de Oscar Maciel por tentativa de homicidio y de su hermano por amenazas agravadas por el uso de arma.
Conclusiones y cierre
Alejandro Darío Vargas se encuentra luchando por su vida después de un incidente vial que escaló rápidamente hacia la violencia. Sus amigos y familiares esperan su pronta recuperación mientras la justicia investiga lo sucedido. La brutal agresión ha dejado conmocionada a la comunidad y plantea interrogantes sobre la seguridad en las calles y la resolución pacífica de conflictos en la vía pública.
