El terrible abuso sufrido por un camionero en Villa Ana
Un camionero que trabajaba en la cosecha en una zona rural de Villa Ana, en el departamento santafesino de General Obligado, fue abusado sexualmente por cinco peones que grabaron un video del ataque.
El ataque ocurrió a mediados del mes pasado y derivó en la detención de cinco hombres, todos de entre 40 y 41 años, que fueron imputados por “abuso sexual gravemente ultrajante” y cuatro de ellos quedaron bajo prisión preventiva.
La víctima fue interceptada el 24 de enero en un campo ubicado sobre un camino rural, a 200 metros de la Ruta Provincial 32, por compañeros de trabajo con los que compartía tareas laborales en el mismo campo.
Durante el ataque, el hombre fue amenazado con un arma blanca, reducido, y sometido a un abuso sexual grupal, mientras los agresores grababan el ataque.
Las repercusiones judiciales del caso
El video del ataque fue secuestrado por los investigadores, y forma parte de las pruebas centrales incorporadas a la causa.
La fiscal Elisabeth Aguirre estuvo a cargo de las primeras averiguaciones y fue quien ordenó la detención de las cinco personas identificadas por el camionero: Diego Mauri, Diego Bogadín, Jorge Spessot, Enrique Silvero y Mariano Benítez.
Los acusados intentaron minimizar el hecho, asegurando que lo ocurrido había sido “un chiste”, argumento que fue descartado de plano por la fiscalía ante la gravedad de las pruebas reunidas.
La Justicia dictó prisión preventiva para cuatro de los acusados, mientras que el quinto (Benítez) continuará el proceso en libertad bajo estrictas condiciones judiciales.
Todos fueron imputados por “abuso sexual gravemente ultrajante, doblemente agravado, por el número de personas que intervinieron y por la utilización de arma”.
Conclusión
El caso del abuso sufrido por el camionero en Villa Ana es un ejemplo escalofriante de la violencia que puede existir en entornos laborales y rurales. Es fundamental que la justicia actúe con firmeza ante este tipo de situaciones para garantizar la protección de las víctimas y prevenir futuros abusos. La solidaridad y el apoyo a quienes han sufrido este tipo de violencia son fundamentales para su recuperación y para construir una sociedad más justa y segura para todos.
