Los últimos momentos de Cuba
El presidente Donald Trump afirmó este sábado que Cuba «vive sus últimos momentos», durante la cumbre «Escudo de las Américas», en Miami, a la que invitó a una docena de líderes afines para abordar la lucha contra los cárteles en el continente. «Cuba está en sus últimos momentos de vida tal como es», declaró el mandatario.
Un régimen en declive
Trump mencionó asimismo que el gobierno comunista de La Habana estaba «negociando» con el secretario de Estado, Marco Rubio, y él mismo, sin dar más detalles. Las relaciones entre Washington y la isla atraviesan un nuevo periodo de turbulencias en las últimas semanas.
Impacto del bloqueo energético
Tras el derrocamiento y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de enero, Estados Unidos exigió y obtuvo del poder interino en Caracas que suspendiera los suministros de petróleo a su aliada Cuba. El bloqueo energético impuesto de facto por Washington a Cuba ha agravado la larga crisis económica y los apagones recurrentes que afronta la población.
La postura de Trump
Durante su discurso, Trump subrayó que su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, tiene una «ventaja lingüística» sobre él, dado que habla español. El republicano dijo que prefiere tener «un buen intérprete» y, acto seguido, contó una anécdota sobre una conversación con un mandatario extranjero, cuya identidad no reveló, en la que una intérprete no le tradujo bien. Según relató, se dio cuenta del error a pesar de no entender el idioma.
El futuro de Cuba
Trump afirmó que Cuba «está al final del camino», sin dinero ni petróleo, con una filosofía y régimen obsoletos que han perdurado demasiado tiempo. La postura del presidente estadounidense hacia la isla y sus declaraciones en la cumbre «Escudo de las Américas» dejan entrever un panorama complicado para el futuro de Cuba.
En resumen, las declaraciones de Trump en la cumbre en Miami reflejan su visión sobre el destino de Cuba y las dificultades que enfrenta el país caribeño. Con un bloqueo energético y un régimen cuestionado, la isla se encuentra en una encrucijada que marcará su rumbo en los próximos años.
