Donald Trump enfoca su discurso en la economía
Complicado en las encuestas y en el inicio de un año electoral que puede ser crucial para sus proyectos, el presidente Donald Trump colocará a la economía en primer plano en el tradicional discurso sobre el Estado de la Unión que pronunciará en el Congreso este martes por la noche para priorizar así el tema que más preocupa a los estadounidenses y que será central en las legislativas del 3 de noviembre.
Preparativos para un mensaje clave
Trump ya advirtió que el discurso será “largo” porque hay “mucho de qué hablar”. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anticipó que el presidente “celebrará 250 gloriosos años de independencia y excelencia de nuestra nación, destacando historias increíbles de héroes estadounidenses a lo largo del discurso».
Enfoque en la economía y los logros de la administración
En un año, el presidente Trump ha dado la vuelta a nuestro país desde el borde del desastre, y declarará con razón que el Estado de Nuestra Unión es fuerte, próspero y respetado. El presidente presumirá con orgullo los numerosos logros récord de su administración y también presentará una ambiciosa agenda para seguir devolviendo el Sueño Americano para los trabajadores.
Desafíos y momentos complicados
El jefe de la Casa Blanca dedicó buena parte del fin de semana a preparar el discurso con un pequeño grupo de asesores porque sabe que el mensaje ante congresistas, funcionarios, militares y miembros de la Corte llega en un momento complicado de su presidencia. Las encuestas muestran que su popularidad está en declive, los republicanos temen perder en las elecciones legislativas el control de al menos una cámara del Congreso, el Tribunal Supremo acaba de fallar en contra de la política arancelaria emblemática del presidente y él está considerando una acción militar contra Irán.
El desafío de la economía
Trump planea centrar anoche su mensaje en su manejo de la economía. Hablará de los beneficios de la ley “grande y bonita”, que financió ejes centrales de su gobierno como la defensa de la frontera y recortes de impuestos que pronto podrían ser visibles para los estadounidenses. Se estima que reiterará que ha heredado la peor inflación de la historia y por supuesto autoelogiará su gestión.
Realidad económica y percepción pública
En realidad, los números de Estados Unidos no están mal en los papeles, aunque un poco menos de lo esperado, la economía crece a un 2,2%; el consumo sigue firme y el desempleo se mantiene más o menos estable. Sin embargo, la gente no siente la mejora en sus bolsillos, sobre todo porque los precios no bajan, como había prometido Trump en la campaña.
Descontento y desaprobación
Los estadounidenses sienten el impacto en las góndolas y eso es un karma para el presidente. Un 55% desaprueba la manera en que Trump conduce la economía, según un promedio de sondeos de RealClearPolling. Y el disgusto se agrava cuando se mide la gestión presidencial de la inflación: un 61% la desaprueba.
Desafíos adicionales y baja popularidad
En general, Trump llega a este discurso en su peor momento de popularidad en las encuestas. Su índice de aprobación del 36% es inferior al 48% de febrero del año pasado, según un sondeo de CNN publicado el lunes que mostraba su índice de aprobación más bajo entre independientes, solo el 26%.
Conclusiones
En medio de desafíos internos y externos, Donald Trump se prepara para presentar su discurso sobre el Estado de la Unión centrado en la economía. A pesar de los números favorables en papel, la percepción pública muestra un descontento significativo, especialmente en temas como la inflación. El presidente buscará destacar los logros de su administración y presentar una agenda ambiciosa para seguir impulsando la economía y el sueño americano.
