Un paso sin precedentes en la política exterior de Estados Unidos
La sensación en Washington era que tarde o temprano el presidente Donald Trump iba a atacar territorio venezolano, en mayor o menor escala, y que Nicolás Maduro se iría del poder, negociando o a la fuerza.
El sorpresivo operativo militar en Venezuela
Este sábado a la madrugada sucedió lo segundo: el autócrata de Caracas y su esposa fueron capturados en Venezuela en medio de un operativo militar y trasladados a EE.UU para ser juzgados. Fue un paso que muestra los sensibles límites que el jefe de la Casa Blanca está dispuesto a superar y que abre ahora un panorama incierto en Venezuela y en la región.
El camino hacia la captura de Maduro
Poco después de las 4 de la mañana, hora local, Trump anunció desde su casa de veraneo en Mar-a-Lago el ataque. Con 74 palabras en sus redes mostró algo inédito y preocupante: que Estados Unidos puede capturar a un presidente en ejercicio de su capital en plena noche –más allá de todos los horribles delitos que haya cometido Maduro— para juzgarlo en la justicia estadounidense. Es una fuerte señal de Trump de que está dispuesto a ir por todo, cuando los intereses de EE.UU. están en juego y sobre todo cuando lo desafían personalmente.
La estrategia previa de Trump
La ofensiva se esperaba porque Trump había armado “el caso” desde hace tiempo. El estadounidense se había quedado con la sangre en el ojo desde que había fracasado la operación con Juan Guaidó durante su primer mandato y el magnate aguardó entonces una segunda oportunidad en su nueva gestión.
Los motivos detrás de la captura de Maduro
Más allá de una cuestión de ego personal – Trump no soportaba que el venezolano lo desafiara—, Estados Unidos busca hacer negocios con el petróleo de Venezuela y sobre todo devolver a ese país a los millones de inmigrantes que se asentaron en suelo estadounidense huyendo de Maduro.
Las implicaciones internacionales y regionales
La salida de Maduro es una victoria para Trump, pero el caos o el colapso posterior en Venezuela podría ser un problema para el jefe de la Casa Blanca.
En resumen, la captura de Nicolás Maduro en un operativo militar realizado por Estados Unidos ha marcado un hito en la política exterior del país. Trump ha demostrado su determinación en ir tras el autócrata venezolano, aunque las consecuencias a nivel regional y la reacción interna en Venezuela aún están por determinarse.
