Reunión de Donald Trump con compañías petroleras
Donald Trump se reunió recientemente con grandes compañías petroleras para discutir las inversiones en Venezuela. Durante la conferencia de prensa que siguió a la reunión, el presidente de Estados Unidos destacó la importancia de atraer inversiones privadas al sector petrolero venezolano, con un plan que prevé inversiones por 100 mil millones de dólares. En un tono desafiante, Trump advirtió a los empresarios presentes que debían decidir rápidamente si estaban interesados, ya que había otros 25 esperando para entrar en el negocio.
Comentarios y anécdotas de la reunión
En un tono más distendido, Trump hizo comentarios jocosos durante la reunión, incluyendo referencias a María Corina Machado, a quien llamó «la señorita que recibió el Nobel de la Paz». Trump expresó su interés en el premio Nobel, mencionando su deseo de recibirlo en algún momento. Sin embargo, fue Machado quien obtuvo el reconocimiento en Oslo, lo que ha generado cierta tensión entre ambos.
Además, Trump recibió una nota del vicepresidente JD Vance durante la conferencia, que leyó en voz alta, generando risas entre los presentes. La nota sugería que Trump debería volver a hablar con representantes de Chevron, lo que el presidente tomó con buen humor.
El futuro ballroom de la Casa Blanca
Uno de los momentos más curiosos de la reunión fue cuando Trump se levantó de su silla para admirar el lugar donde se construirá el nuevo ballroom de la Casa Blanca. Con un presupuesto de 200 millones de dólares, el ballroom inspirado en el salón de baile de Mar-a-Lago tendrá capacidad para 650 personas y estará equipado con vidrios y techos a prueba de balas.
Trump destacó la importancia de este nuevo espacio, que contrasta con la limitada capacidad del Salón Este donde se llevó a cabo la reunión con los petroleros. El presidente se mostró entusiasmado con el proyecto, que considera único en el mundo y necesario en los tiempos actuales.
Conclusión
La reunión de Trump con las compañías petroleras en Venezuela estuvo marcada por comentarios jocosos, referencias al premio Nobel de la Paz y la contemplación del futuro ballroom de la Casa Blanca. A pesar de la seriedad de los temas discutidos, el presidente no perdió la oportunidad de mostrar su lado más informal y entusiasta.
