el alto costo que podría pagar Alberto /Titulares de Negocios

Son casi cuatro millones, la mayoría en las categorías más bajas. El kirchnerismo cree que el cobro retroactivo fue un error que podría costar las elecciones

Una de las frases de impacto que mejor resultado dio a Alberto Fernández, siendo aún candidato y debatir en televisión con Mauricio Macri, era que el entonces presidente había destruido puestos de trabajo y reemplazado a empleados con «los monotributistas que se montan en bicicleta y reparten pizzas».

El mensaje fue poderoso. Para el candidato de la época del Frente de Todos, no cabía duda de en qué se había transformado el régimen de la monotax: una forma de precariedad laboral que el macrismo trataba de ocultar y esconder. Embellecer calificando a los que en realidad eran «empresarios». «. sistema.

«Uberizar la economía» fue la dura crítica de Alberto. Y prometió un cambio radical para la situación de estos trabajadores, que sumaban cerca de cuatro millones de personas.

Menos de dos años después, como sucedió con muchas promesas electorales, el gobierno sientes el «efecto boomerang». La iniciativa que, hasta el miércoles por la noche, implicaba que esta masa de trabajadores pagar una cuota de membresía retroactiva Después de una nueva categorización, esto se consideró mucho más que un error.

Fue visto directamente como un autoataque al discurso del peronismo y las oportunidades electorales para las legislaturas. El tema desató furor en el segmento más cercano a Cristina Kirchner, donde se veía afectado un sector fundamental de la sociedad, donde la mayoría habían sido votantes del Frente de Todos en 2019.

Durante el debate presidencial de 2019, Alberto acusó a Macri de empleo precario al empujar a millones de empleados a ser «monotributistas que distribuyen pizzas».

La reacción del gobierno explica este error. La preocupación empezó hace dos semanas, cuando se empezaron a generar las redes sociales una ola de monotributistas indignados señalando que, incluso hasta la fecha, debían pagarle sumas de hasta $ 25.000.

La mayoría de estos contribuyentes pertenecen a las categorías inferiores del sistema de monotaxis – que incluía, con la actualización aprobada a principios de año, a quienes facturaban hasta $ 17.000 mensuales en el caso de la categoría A -.

Ya el hecho de tener que pagar una retroactividad era en sí mismo cuestionable, hasta el punto de que había denuncias judiciales contra Mercedes Marcó del Pont, titular de la AFIP, por presunta injerencia en la propiedad privada de los contribuyentes.

La denuncia fue presentada por una fundación, «Apolo Bases para el Cambio», que se autodefine como «ciudadanos comprometidos con la lucha contra la corrupción, la transparencia y el diseño de mejores políticas públicas».

El motivo de la denuncia fue que Marcó del Pont no había comunicado a los contribuyentes «que sus pagos de monotax se tendrían en cuenta en la nueva actualización», contradiciendo así una obligación expresa del organismo recaudador. Y agregó que los pagos realizados entre enero y mayo fueron «de naturaleza liberadora».

Mientras tanto, otra asociación, llamada MARA, Monotributistas Asociados de la República Argentina, ha convocado audiencias con el gobierno para plantear sus problemas. Lograron ser recibidos por el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, cuando la cuestión ya había estallado en un escándalo político.

La titular de esta organización, la contadora Noelia Villafañe, explicó en una entrevista radial las razones por las que el enojo iba en aumento: «Comenzamos con una pandemia para enfrentar las medidas económicas que no le dieron al monotributista los derechos que ahora le decimos al estado que en 2021 la única ayuda que brindó fue un subsidio de 22.000 pesos para los monotributistas sociales hasta la categoría K y los únicos que lo descubrieron son los que miraron nuestra FanPage. Estábamos esperando la medida porque la promocionamos y la dieron a conocer el sábado 22 de mayo a las 2 a.m. »

Y, refiriéndose específicamente a la actualización de las categorías con obligación de pagar el 35% de forma retroactiva a enero, fue formal: «Se anima a pasar a la clandestinidad y, por tanto, esta persona deja de tener aportes previsionales, deja de pagar obras sociales para ir al sistema público colapsado, dejará de pagar el componente fiscal provincial y nacional, y el estado tampoco puede perder estos ingresos.

Ira que montó a toda velocidad

Pero el nivel de irritación alcanzó su punto máximo cuando llegó la noticia de que en el Congreso se aprobó un aumento salarial del 40%. Si bien el kirchnerismo defendió la medida con el argumento de que así se estaba estableciendo un nuevo piso salarial y un mensaje que vale la pena …

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Fuente: www.iprofesional.com
Esta nota fué publicada originalmente el día: 2021-06-10 17:36:00