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El escándalo Epstein pone en jaque a gobierno británico: Keir Starmer en peligro

El escándalo Epstein pone en jaque a gobierno británico: Keir Starmer en peligro

El Caso Epstein y la crisis en el gobierno laborista británico

El caso Epstein amenaza con enterrar el gobierno laborista en Gran Bretaña. ¿Se salvará del golpe interno en su partido el primer ministro británico Sir Keir Starmer?

El lunes parecía el último día del primer ministro británico, en un auténtico “putsch” interno de su partido por los efectos del Caso Epstein y el ex embajador en Washington y cerebro del Nuevo Laborismo, Peter Mandelson, que hasta dejó de ser Lord y sus dos casas fueron allanadas por la policía por sus contactos con el pedófilo.

Cuando Anas Sarwar, el líder laborista en Escocia, le pidió públicamente el lunes a Starmer que renunciara, el primer ministro pidió una adhesión sin condiciones a su gabinete y lo consiguió. El golpe interno laborista contra el premier parecía abortado y Starmer ha ganado tiempo.

La amenaza no ha terminado. Ven a un gobierno débil, indeciso, que no actuó con transparencia y desoyó el proceso de veto en la nominación de Peter Mandelson como embajador en Washington.

El golpe y los golpistas

Entre bastidores, se acusa a Wes Streeting, el secretario de Salud, de haber contribuido a que el primer ministro llegara a su momento crítico este lunes.

Streeting habló con el líder laborista escocés Sarwar el sábado, dos días antes de que este pidiera la dimisión de Starmer. Se cree que hablaron sobre la situación política actual. Una fuente laborista de izquierdas declaró: «Todos, desde el primer ministro hasta el más joven, saben quién estuvo detrás del golpe de Estado McChicken, y su nombre rima con Les Weeting».

El «golpe de Estado McChicken» se refiere a los aparentes intentos de utilizar la destitución de Morgan McSweeney, jefe de gabinete de Starmer, para obligar al primer ministro a dimitir.

Un portavoz de Streeting negó estar detrás del pedido de dimisión de Sarwar, culpando a su vez a miembros de Downing St de las reuniones informativas.

El portavoz declaró: «Wes no le pidió a Anas que hiciera esto; no se coordinó con él al respecto. Anas es el líder del Partido Laborista Escocés. Es un hombre independiente y Wes le tiene un gran respeto».

Apoyo del gabinete

Sir Keir Starmer celebró su reunión semanal de gabinete este martes por la mañana, tras superar con éxito las peticiones de renuncia del líder laborista escocés, Anas Sarwar. Se salvó gracias al apoyo de sus ministros.

El primer ministro ha recibido un poco de tiempo extra, pero los fundamentos sobre su partida han cambiado. Starmer afirmó a los parlamentarios laboristas que seguirá luchando.

Momento de cambio

El secretario de ecología Ed Miliband dice que «no se presentará» al liderazgo. Miliband, ex líder partidario, ha declarado que Starmer debe encabezar un «momento de cambio» para el gobierno, afirmando que el Partido Laborista necesita poner fin a las guerras informativas contra sus propios miembros y mostrar «una mayor claridad de propósito».

Tras una jornada turbulenta en la que el líder laborista escocés, Anas Sarwar, pidió la dimisión de Starmer, los parlamentarios laboristas se unieron en apoyo al primer ministro tras un discurso en el Parlamento.

Miliband describió a Starmer como «liberado», 24 horas después de la salida del jefe de gabinete de la primera ministra, Morgan McSweeney. Miliband declaró en el programa Today de BBC Radio 4 que esperaba que la versión más auténtica de Starmer se mostrara ahora al país.

«Soy uno de sus amigos más cercanos en política. Me ha frustrado que el Keir privado que conocemos no se haya mostrado lo suficiente al público», dijo. Starmer es un gran abogado, especialista en derechos humanos y ex procurador de la corona.

El comunicado de Keir Starmer

En un comunicado del gobierno, el primer ministro comenzó agradeciendo a sus ministros y dijo que estaban «fuertes y unidos».

El comunicado continúo: «El primer ministro afirmó que todo el Partido Laborista quiere que Anas Sarwar sea el primer ministro y luchará por un gobierno laborista en Escocia».

Añadió que el jefe de gobierno destacó cómo los ministros están «cumpliendo su mandato de cambiar el país» y señaló los seis recortes de tipos de interés desde que el Partido Laborista llegó al poder en julio de 2024.

Starmer también prometió que el gobierno «mantendría su incansable enfoque en las prioridades del pueblo británico, incluyendo la reducción del costo de la vida».

Clima preelectoral

Hay un clima preelectoral en Gran Bretaña en medio de la crisis política laborista. La líder Tory Kemi Badenoch ha insistido en que el Partido Conservador está «en condiciones electorales», de cara a los comicios locales de mayo.

La líder de los conservadores declaró: «Tenemos un plan y una propuesta para el país. Estar en condiciones electorales no se trata de quién va a ganar. Se trata de qué haces cuando ganas. Y este es el lío en el que se metió el Partido Laborista. Pensaban en cómo ganar unas elecciones, pero no en cómo gobernar».

Esto se produce después de que el líder de Reform UK,el populista derechista Nigel Farage, también insistiera en lo mismo sobre su partido. Él encabeza los sondeos si hay elecciones anticipadas en el reino.

En medio de la crisis política, el gobierno laborista británico enfrenta una situación delicada, con divisiones internas y presiones para cambiar el liderazgo. El futuro de Sir Keir Starmer como primer ministro está en juego, mientras el partido busca superar la crisis y mantener su posición en el gobierno. La estabilidad del país y la eficacia en la gestión de los asuntos públicos están en el centro del debate político en estos momentos.

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