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El silencio del feminismo hipócrita: críticas y controversias

El silencio del feminismo hipócrita: críticas y controversias

El silencio cómplice del feminismo sectario

El feminismo es una causa noble, pero el feminismo cooptado por un sector y solo por un sector del espectro político es una ignominia.

Es una burla cruel a las víctimas usadas como combustible para propagandizar a un segmento particularmente abusador de la política.

Las feministas sectarias que otrora vociferaban con furia que llenaban plazas y redes con consignas de denuncia global al machismo, enmudecen de manera ostensible cuando los verdugos son iraníes obedientes al Imán medieval que tutela desde su policía moral la vida de los otros.

Antes, un vendaval de stand-up, performances y marchas contra el patriarcado; hoy, un vacío absoluto frente a las matanzas teocráticas que castigan con látigos, prisión y muerte a cualquier mujer que se atreva a quitarse el chador o el velo impuesto desde Khomeini a la fecha.

La valentía de las mujeres iraníes

Las iraníes sí tomaron la palabra.

Expusieron su cuerpo ante los clérigos que ordenaron matar a mansalva.

Es el régimen que liquidó en 2022 a Mahsa Amini detenida y asesinada por “usar mal” el velo.

La lucha por la libertad en Venezuela

María Corina Machado, líder valiente y perseguida, ha enfrentado persecuciones brutales mientras luchaba por la democracia en Venezuela.

En un gesto estratégico, entregó su medalla del Nobel de la paz a Donald Trump para sumarlo a la causa de la libertad en Venezuela.

Su valentía, incluyendo lesiones físicas en el pasado, es innegable.

La desinformación y la manipulación

En la Argentina, la desinformación y la manipulación son males enraizados no solo en las variantes fake del feminismo.

Se desató la pasión de los embusteros y la credulidad de los narcotizados por leyendas perversas.

Es el fenómeno de los acusadores seriales, de los que le echan la culpa de cualquier cosa siempre a los otros.

Conclusión

En un mundo donde la lucha por la igualdad y la justicia debería ser universal, el silencio cómplice y la selectividad en las denuncias solo perpetúan la opresión y el sufrimiento de quienes más necesitan apoyo. Es hora de que el feminismo sectario deje de lado sus agendas políticas y se enfoque en defender a todas las mujeres, sin importar su nacionalidad o afiliación política. La valentía de mujeres como las iraníes y María Corina Machado nos recuerda que la lucha por la libertad y la dignidad humana trasciende fronteras y partidos políticos. Es responsabilidad de todos alzar la voz contra la injusticia, sin importar de dónde provenga.

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