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Elecciones en Honduras: incertidumbre por ganador y denuncias de golpe

Elecciones en Honduras: incertidumbre por ganador y denuncias de golpe

Incidentes y tensión en Honduras por demora en definir al ganador de las elecciones

La demora en definir al ganador de la reñida elección presidencial en Honduras, dos semanas después de celebrados los comicios, ha generado algunos incidentes menores en las calles, mientras el país centroamericano está expectante a que un escrutinio especial determine una vez por todas al vencedor.

Un proceso decisivo en medio de la incertidumbre

La consejera presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, instó el martes a los principales partidos políticos —el Liberal, Nacional y Libre— a integrar las juntas especiales para poner en marcha un dilatado conteo especial que sería decisivo. Se trata de un proceso en el que ingresarán 2.792 actas de la disputa presidencial, las cuales presentan supuestamente inconsistencia y errores que deberán ser subsanados.

Las cifras y las tensiones en juego

Con el 99,80% del escrutinio hasta la fecha, el conservador Nasry Asfura, del Partido Nacional, encabeza ligeramente la votación con el 40,54% de los votos frente al 39,19% del también conservador Salvador Nasralla, del Partido Liberal. En un distante tercer lugar aparece la candidata del oficialismo, Rixi Moncada, del partido de izquierda Libertad y Refundación (Libre), quien lleva el 19.29% de los sufragios. Moncada no reconoce los resultados.

La tensión política se intensifica

Cossette López, otra de las consejeras del CNE, declaró que el deber de los representantes de los partidos “es comportarse y hacer su trabajo conforme a ley, no a directrices partidarias. En lugar de integrar las juntas y avanzar con el escrutinio, traen consignas y violencia a la institución”.

Protestas y llamados a la movilización

En medio de las tensiones por la prolongada espera de los resultados definitorios, la mandataria saliente Xiomara Castro instó el martes al pueblo a protestar en las calles, al asegurar que, según informes de inteligencia, el ex gobernante Juan Orlando Hernández, indultado recién por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y quien salió de una cárcel en ese país donde cumplía una condena de 45 años por narcotráfico, planificaba retornar al país para inmiscuirse en el proceso y apoyar al candidato de su partido, Asfura.

Posturas encontradas y acusaciones cruzadas

Trump también envió su respaldo a Asfura días antes de la votación.

“Convoco al pueblo, a los movimientos sociales, colectivos, organismos de base, militancia y ciudadanía a concentrarse de manera urgente y pacífica en Tegucigalpa, para defender el mandato popular, rechazar cualquier intento golpista y hacer visible ante el mundo que aquí se gesta un nuevo golpe”, manifestó la gobernante, quien impulsó la candidatura de Moncada.

Reacciones y llamados a la calma

Castro, esposa del depuesto presidente Manuel Zelaya, ha dicho que el respaldo expresado por Trump a Asfura y sus cuestionamientos a Moncada fueron una “injerencia” inaceptable y que estaba en marcha un “golpe electoral en curso».

El ex presidente Hernández desmintió poco después en las redes sociales a Castro, aseguró que su intención no es volver a Honduras y que el gobierno prepara un autogolpe.

El papel de la comunidad internacional

Mientras tanto, pequeños grupos del oficialismo, azuzados por sus líderes que piden la nulidad del proceso, han realizado protestas en las calles con quemas de llantas, en las que algunas personas han resultado lesionadas.

Sin embargo, las protestas han sido mínimas si se las compara con las manifestaciones callejeras violentas que tuvieron lugar tras las elecciones del 2017 para denunciar las supuestas irregularidades en la elección de Hernández sobre Nasralla.

Valoración de la situación actual

Josué Murillo, director para Guatemala, El Salvador y Honduras de la Fundación Panamericana para el Desarrollo, declaró a The Associated Press que desde el principio del proceso electoral los partidos políticos han actuado lejos de la ética y de las normas democráticas.

“Esto ha derivado en una crisis político electoral”, apuntó. A su criterio, ese comportamiento “antiético” es el que ha generado que los representantes no quieran integrar el proceso de escrutinio especial. “Muchos (líderes políticos) han llamado a manifestaciones violentas que generan zozobra y degradan más la democracia y la institucionalidad en el país”, acotó.

Llamado a la calma y al respeto democrático

Por su parte, la Conferencia Episcopal de Honduras a través de un pronunciamiento en las redes sociales llamó a que se respete la voluntad del pueblo expresada en las urnas. “Reiteramos lo que ya hemos expresado en nuestros anteriores mensajes, llamando a la paz, el diálogo y el respeto a las instituciones y sus leyes, en el marco de nuestra Constitución”.

En resumen, la incertidumbre política en Honduras se mantiene mientras se espera la definición del ganador de las elecciones presidenciales. Las tensiones y acusaciones cruzadas entre los diferentes partidos políticos han generado un clima de inestabilidad en el país, con llamados a la movilización y protestas en las calles. La comunidad internacional y organismos locales han instado al respeto democrático y a la calma en medio de este proceso electoral tan disputado.

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