El paso del tiempo y el vandalismo son dos factores que afectan la preservación de monumentos y estatuas icónicas en la Ciudad. Por suerte, el equipo de restauradores del MAO (Monumentos y Obra de Arte) se encarga de mantener estos elementos en buen estado y con su valor histórico intacto. Este equipo, dependiente del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, realiza tareas de conservación, restauración y reproducción de piezas patrimoniales en espacios públicos, con el objetivo principal de preservar la memoria histórica y cultural urbana.
En el MAO trabajan 20 profesionales especializados, entre escultores, restauradores, técnicos, administrativos y choferes. En el día del restaurador, se destacan cinco monumentos y esculturas clave del patrimonio porteño en los que se está trabajando actualmente. Entre las tareas realizadas se encuentra la evaluación del daño, la definición del proyecto de puesta en valor, el modelado y reproducción de piezas faltantes, la limpieza con materiales no abrasivos, la fijación de grietas y juntas, la restauración integral de fuentes, y la limpieza de grafitis respetando la materialidad original de cada obra.
Uno de los proyectos en curso es la restauración de las farolas históricas de Plaza Holanda. Estas farolas de hierro y mampostería requieren un trabajo minucioso de decapado de ornamentos para recuperar su estado original y garantizar su conservación a lo largo del tiempo. Otro proyecto importante es la puesta en valor de un conjunto escultórico en Parque Lezama, que ha sufrido daños por el paso del tiempo, vandalismo y contaminación ambiental.
En el Parque Lezama se encuentran esculturas como La vid y la Mujer griega, que han sido objeto de restauración integral para devolverles su esplendor original. Además, obras como El invierno, La primavera y un jarrón decorativo también están siendo intervenidas en los talleres del MAO.
Otro proyecto relevante es la reproducción del busto de Almafuerte, cuyo original fue sustraído en 1986. El equipo del MAO está trabajando en la elaboración de una reproducción fiel a partir de fotografías históricas, con el objetivo de reinstalarla en su emplazamiento original.
La Ciencia, una reproducción anónima en mármol, también está siendo restaurada en los talleres del MAO. Esta obra, adquirida por la municipalidad, ha sido objeto de tareas de conservación y recuperación desde 2008. Asimismo, se están reproduciendo los ornamentos de las bases de los jarrones de Plaza Congreso, piezas de autor anónimo que serán reinstaladas una vez finalizados los trabajos.
El año pasado, la Ciudad finalizó una importante obra de renovación y ampliación del taller del MAO, con el objetivo de fortalecer su tarea y abrirlo al público. Este espacio ahora cuenta con un archivo sobre las más de 2.000 esculturas y piezas patrimoniales de la Ciudad, y ofrece visitas guiadas para que los vecinos puedan conocer de cerca el trabajo de conservación del patrimonio porteño.
En resumen, el trabajo realizado por el equipo de restauradores del MAO es fundamental para preservar el patrimonio cultural de la Ciudad. Gracias a su dedicación y profesionalismo, monumentos y estatuas emblemáticas reciben el cuidado necesario para perdurar en el tiempo y seguir siendo parte importante de la identidad porteña. Los restauradores del MAO son verdaderos héroes anónimos que garantizan que el legado artístico de Buenos Aires esté protegido para las generaciones futuras.









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