">

Empleados renuncian en masa: la tendencia que preocupa a las empresas

Empleados renuncian en masa: la tendencia que preocupa a las empresas

La situación laboral en Argentina ha llevado a que casi el 80% de los trabajadores modifiquen sus hábitos alimentarios durante la jornada laboral por motivos económicos. Según un estudio realizado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), el 61,1% de los empleados deja de alimentarse en su horario de trabajo por falta de dinero. Esta realidad afecta especialmente a los jóvenes de 18 a 29 años, quienes presentan los índices más altos de privación alimentaria durante el trabajo.

La crisis económica no solo ha reducido la frecuencia de las comidas, sino que también ha empeorado la calidad de los alimentos consumidos por los trabajadores. El informe de la UCA revela que el 78,5% de los empleados elige alternativas menos nutritivas para reducir gastos, especialmente aquellos con ingresos mensuales bajos y empleados de pequeñas empresas o del sector público.

Por otro lado, el estudio muestra que el 22,6% de los trabajadores directamente no consume ningún alimento durante su jornada laboral, lo que implica estar entre 8 y 12 horas sin comer. Esta situación se ve agravada en ciertas regiones del país, como el Nordeste, y en diferentes sectores, siendo el ámbito público el más afectado en comparación con el privado.

La investigadora responsable del estudio, Ianina Tuñón, resaltó la vinculación entre la situación económica de los trabajadores y su alimentación, señalando que más de la mitad de la población asalariada enfrenta privaciones alimentarias. Bárbara Granatelli, directora de Asuntos Públicos de Edenred, plataforma que promueve el acceso a la alimentación laboral, destacó la ausencia de datos sobre este tema y la importancia de garantizar una alimentación adecuada en el trabajo.

En cuanto a la reforma laboral recientemente aprobada, se han introducido cambios relacionados con el beneficio social de la alimentación en el trabajo. Ahora se considera beneficio social al comedor externo, ampliando las opciones para que los empleadores puedan brindar este servicio a sus empleados. Esto no solo impacta en la calidad de vida de los trabajadores, sino que también puede influir en su productividad y bienestar general.

En resumen, los datos del estudio de la UCA reflejan una realidad preocupante en la que la crisis económica afecta no solo el bolsillo de los trabajadores, sino también su salud y bienestar. Garantizar una alimentación adecuada en el trabajo es fundamental para el buen desempeño laboral y la calidad de vida de los empleados.

Salir de la versión móvil