Violentos incidentes en el Estadio Nacional de Santiago
El viernes pasado, simpatizantes de la **Universidad de Chile** protagonizaron violentos incidentes en el **Estadio Nacional de Santiago** durante el partido que su equipo empató 0 a 0 con Audax Italiano, marcando así el inicio de la Liga de Primera de Chile.
Protestas y disturbios en el estadio
La barra del conjunto universitario, conocida como *Los De Abajo*, se enfrentó con la Policía, trató de invadir el campo de juego, destrozó parte de las butacas de la tribuna sur del Estadio Nacional y **provocó un incendio que obligó a interrumpir el partido por más de 10 minutos**, en protesta contra la directiva por el precio de las entradas.
Acciones legales y consecuencias
Como consecuencia de estos actos, **cuatro personas fueron detenidas**. La dirigencia de la Universidad de Chile anunció que tomará medidas legales y presentará querellas contra los detenidos por daños y desórdenes en el contexto de la Ley de Violencia en los Estadios.
“Ejerceremos acciones judiciales en contra de todas las personas que serán identificadas por nuestro sistema biométrico, a quienes desde ya aplicaremos derecho de admisión”, añadió la conducción del club en su comunicado.
Asimismo, la institución solicitó que todas las personas investigadas por estos hechos **“queden desde ya con la medida cautelar de prohibición de ingreso a los estadios entre otras restricciones individuales”**.
Reclamos y justificaciones
La conducta de la barra de la U no fue sorprendente, ya que en la víspera del encuentro se sospechaba que podía haber protestas por una sanción que el Tribunal de Disciplina de la ANFP impuso al club para este partido. Incluso *Los De Abajo* habían convocado a un boicot en el partido frente a Audax Italiano.
“La constante subida de precios en las entradas y el mal trato que recibe el hincha de la U llegó a su fin. La primera fecha de la Liga de Primera no se va a jugar sin la gente incondicional por medidas absurdas de parte de la ANFP. Vamos a suspender, si es necesario, no solo los partidos de la U, sino todos los partidos del fútbol chileno, ya que todos los clubes viven la misma situación. La ANFP es una mafia y los clubes más grandes son cómplices. No vamos a seguir aguantando tantas injusticias con el pueblo azul”, añadieron *Los De Abajo*.
Medidas y consecuencias previas
Como consecuencia de incidentes ocurridos durante la temporada pasada, a Universidad de Chile se le impuso un tope de asistencia de 3.000 personas en el Estadio Nacional para el duelo ante Audax Italiano, lo que generó bloqueo en la venta de entradas mediante el Registro Nacional de Hinchas.
La medida afectó a un grupo de hinchas abonados, que no fueron parte de los episodios de violencia, y que decidieron reclamar ante el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) de Chile, propiciando una investigación que podría derivar en acciones legales.
Condena y llamado a la acción
La ANFP rechazó en un comunicado los hechos de violencia y afirmó que lo ocurrido **»viene antecedido por una serie de manifestaciones que exigen abordar este problema como una prioridad del país”**.
“Es necesario insistir y perseverar en buscar todas las soluciones que estén a nuestro alcance. Este es el momento para que el Registro Nacional de Hinchas sea ley de la República. No podemos esperar más”, exigió la casa madre del fútbol chileno.
Antecedentes y desenlace
El año pasado, **la barra de Universidad de Chile también había protagonizado gravísimos incidentes durante un partido contra Independiente** que se estaba disputando en el estadio Libertadores de América por los octavos de final de la Copa Sudamericana y que debió suspenderse por ello.
Como consecuencia de esa situación, la **Conmebol descalificó a Independiente**, y Universidad de Chile siguió compitiendo en la Copa Sudamericana, aunque jugó sus partidos de local a puertas cerradas y sus simpatizantes no pudieron asistir cuando su equipo jugó de visitante.
En resumen, los incidentes en el Estadio Nacional de Santiago durante el partido de Universidad de Chile contra Audax Italiano reflejan la creciente tensión entre la hinchada y la dirigencia del club, así como las consecuencias que pueden derivarse de la violencia en el fútbol. Es fundamental buscar soluciones efectivas para garantizar la seguridad y el orden en los estadios, así como para promover un ambiente deportivo sano y pacífico.







