La intervención de Estados Unidos en suelo venezolano y la captura de Nicolás Maduro han generado repercusiones en la región y en la actividad deportiva, especialmente en la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. La Conmebol se encuentra en alerta ante esta situación y está evaluando posibles medidas a tomar.
En la Copa Libertadores, Deportivo La Guaira y la Universidad Central de Venezuela Fútbol Club (UCV FC) son los equipos venezolanos clasificados que podrían enfrentarse a equipos argentinos como Boca, Estudiantes, Lanús, Rosario Central, Platense e Independiente Rivadavia. Además, Deportivo Táchira y Carabobo jugarán el repechaje para ingresar a la fase de grupos, con partidos programados en Bolivia y Chile respectivamente.
En la Copa Sudamericana, Academia Puerto Cabello, Monagas, Caracas y Metropolitanos son los equipos venezolanos que buscarán acceder a la fase de grupos, donde podrían enfrentarse a equipos argentinos como River, Racing, Deportivo Riestra, Tigre, San Lorenzo y Barracas Central.
La historia nos muestra casos de equipos sudamericanos que han debido jugar fuera de su país debido a problemas de orden público o seguridad, como los casos de Atlético Nacional y América de Cali en 1991, o los encuentros trasladados a Asunción en 2021 debido a las protestas en Colombia. Incluso la final de la Copa Libertadores 2018 tuvo que jugarse en Madrid por cuestiones de seguridad en Buenos Aires.
Las fechas de la Copa Libertadores 2026 ya están programadas, con partidos desde febrero hasta noviembre, culminando con la gran final el 28 de noviembre. La fase de grupos comenzará en abril y se extenderá hasta mayo, mientras que los octavos, cuartos, semifinales y la final se jugarán en agosto, septiembre, octubre y noviembre respectivamente.
En resumen, la incertidumbre política en Venezuela ha puesto en riesgo la participación de equipos venezolanos en la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, lo que podría llevar a situaciones excepcionales como partidos fuera de su territorio. La Conmebol deberá estar atenta a los acontecimientos para tomar las decisiones correspondientes y garantizar el desarrollo de los torneos de manera segura y equitativa para todos los equipos involucrados.
