Erdogan anuncia el intercambio de 270 presos rusos y ucranianos

El presidente de Turquía anunció a última hora del miércoles el canje de más de doscientos prisioneros de guerra de Rusia y Ucrania, tras mediar con sus homólogos de ambos países. El anuncio se hizo en Nueva York, donde se encuentra Recep Tayyip Erdogan con motivo de la Asamblea General de la ONU.

Entre los prisioneros intercambiados se encontraban cinco oficiales de alto rango del ultranacionalista Batallón Azov, que permanecieron atrincherados durante semanas dentro de la acería Azovstal en Mariupol, antes de rendirse a los prorrusos. Estos milicianos serán evacuados a Turquía, donde permanecerán bajo custodia con las garantías de seguridad dadas por el propio presidente Erdogan, según el reportero de defensa de The Kyiv Independent.

Lo último de Mariupol

Cinco comandantes de Azov deben permanecer bajo custodia turca hasta el final de la guerra

El mismo medio ucraniano eleva a 215 el número de presos ucranianos liberados, entre ellos un teniente coronel y decenas de oficiales. También habrían recobrado su libertad, contra todo pronóstico, 108 irregulares del regimiento Azov. A cambio, los rusos habrían obtenido la liberación de 55 camaradas y, muy significativamente, del líder de la Plataforma de Oposición en Ucrania, Viktor Medvedchuk, diputado prorruso que fue capturado por Kyiv en abril, un mes después de que todos los partidos opositores El gobierno de Zelensky fue ilegalizado. Para el actual gabinete de guerra ucraniano, Medvedchuk no es más que «la mano derecha de Putin en Ucrania» y «un traidor».

Erdogan ha valorado el entendimiento de Vladimir Putin y Volodimir Zelenski y ha considerado el acuerdo como «un paso importante» hacia el final de la guerra. Aunque la diplomacia turca había estado detrás del acuerdo durante varios días, el desenlace pudo haber sido precipitado por la visita del canciller ruso, Sergei Lavrov, este miércoles por la tarde a la Casa de Turquía en Nueva York.

El golpe turco encubre, por su magnitud, otra sonada liberación, anunciada inmediatamente antes, de diez mercenarios o voluntarios proucranianos, que Arabia Saudí habría logrado evacuar desde Rusia hacia Riad en las últimas horas.

No sé exactamente a cambio de qué. Pero se sabe que entre ellos se encuentra el ciudadano británico condenado hace poco más de un mes a la pena de muerte por el Consejo Popular de la autoproclamada República Popular de Donetsk. Junto a él estarían otros presos británicos y estadounidenses, además de un croata, un sueco y un joven marroquí. En este caso, todos ellos serán entregados en sus países de origen.

Estas iniciativas de desescalada se producen de forma inesperada, pocas horas después de que Vladimir Putin escalara su esfuerzo bélico con el anuncio de una movilización parcial de los reservistas, lo que ha desencadenado algunas manifestaciones de protesta en Moscú y San Petersburgo.

Pese a su ejercicio de equidistancia, Turquía ha calificado de «ilegítimos» los referéndums anunciados por Putin para los próximos días, en las cuatro regiones de Ucrania bajo ocupación rusa. “Estos hechos consumados no serán reconocidos por la comunidad internacional”, advirtió el Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía.

Deshielo

Erdogan le da la mano a un primer ministro israelí después de 14 años

Recep Tayyip Erdogan tiene una agenda muy apretada en Nueva York y aunque Joe Biden no aparece en ella, la primera ministra británica, Liz Truss, y, mucho más excepcionalmente, el primer ministro de Israel, en tiempo de descuento, Yair Lapid. Hacía nada menos que catorce años que no se producía un encuentro entre los jefes de gobierno de ambos países. Aunque en un ambiente informal, y en un momento dado, con el titular de la FIFA como «árbitro», lo cierto es que la cita era conocida y estaba programada al milímetro desde hacía días. Erdogan también ha aprovechado su estancia en Nueva York para anunciar una visita no menos excepcional a Israel tras las elecciones de noviembre, en correspondencia con la visita que el presidente Isaac Herzog realizó a Turquía en marzo. Esta misma semana ha tomado posesión el embajador de Israel en Ankara, después de que el puesto estuviera vacante desde hace años. Y también lo hará Turquía en los próximos días.

La primera foto en 14 años de dos jefes de gobierno de Turquía e Israel dándose la mano en una reunión podría tomarse este miércoles en Nueva York. En el caso de Israel, Yair Lapid y en el caso de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, quien también ejerce como jefe de Estado.

Gabinete presidencial turco / Reuters