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Escándalo en ascensos: sueldos de $5 millones y críticas por amiguismo

Escándalo en ascensos: sueldos de  millones y críticas por amiguismo

La «puerta giratoria» en el Palacio de Hacienda

La «puerta giratoria» es bien conocida en el Palacio de Hacienda que conduce Luis Caputo, el otrora denostado y, luego, admirado ministro de Economía por el Presidente Javier Milei, que ayer anunció la aprobación del acuerdo de la Nación con el equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Caputo y varios más son funcionarios que suelen estar un período de tiempo en la función pública para regresar luego a la actividad privada, siempre en consultoras, como la cerrada Anker de Luis Caputo y Santiago Bausili, para, si la voluntad popular y las elecciones lo permiten, volver a pasar otra temporada en la función pública y, desde ese lugar, cobrar excelentes salarios en comparación con la realidad del sector privado nacional y generar contactos y resoluciones que servirán en un futuro en el que retornarán «al llano».

ARCA: denuncian «aumentos a dedo»

Una de las manos derecha de Luis Caputo es su vocera, Yael Bialostozky, que desde este mes percibirá la categoría más alta que puede ofrecer la carrera del recaudador impositivo a nivel nacional, el escalafón 26, reservado para aquellos que acrediten estudios superiores en materia de ingresos públicos y economía y que cuenten con una cantidad importante de años de servicio en la ex-AFIP, hoy, ARCA.

Las disposiciones publicadas de manera oficial en las últimas 48 horas dan cuenta del ascenso urgente y meteórico no solo de Yael Bialostozky sino de otros 246 agentes, entre jerárquicos de la DGI y de la Aduana. Los primeros en reaccionar, sorprendidos, fueron varios de los inspectores de la DGI que se comunicaron internamente para intentar dar crédito a lo que leían en los documentos.

Qué sueldos cobrarán

La paradoja de estos casos que comienzan a descubrirse gracias a la indignación de los trabajadores de la DGI y de la Aduana es que pone en entredicho uno de los apotegmas de Javier Milei: terminar con la «casta» que domina el Estado y con los fantásticos y fabulosos sueldos que perciben aquellos que administran masas empobrecidas de argentinos.

Ingresos que en términos netos oscilan los $4 a $5 millones para los más altos, al contar con dos componentes: un salario básico, que no supera los $1,9 millones, y un adicional del fondo de jerarquización, que puede llegar a $4 millones con una buena calificación interna. Para los sindicalistas de UPSAFIP: «Están regalando categorías equiparables a las de gente con estudio y tres o cuatro décadas de carrera. Nada respetan», afirmaron a iProfesional.

Los tiempos idus de «M’ hijo el Dotor», la obra del dramaturgo uruguayo Florencio Sánchez, debería cambiarse por «M’hijo el estatal» amigo de la política de turno y cultor de «la puerta giratoria» que permite generosos negocios. Por el momento la prédica del combate a la «casta» no logra cumplirse. En algunos casos ni siquiera cambian los nombres, muchos que ingresaron en los gobiernos kirchneristas siguen ascendiendo en su nivel de vida y otros que llegaron con los libertarios de Milei consiguen ascensos meteóricos mientras hay cientos de despedidos, cesanteados y jubilados que cobran una miseria.

En resumen, la «puerta giratoria» en el Palacio de Hacienda permite a funcionarios alternar entre la función pública y el sector privado, obteniendo salarios elevados y generando contactos que les benefician a lo largo de sus carreras. Los recientes ascensos a dedo en ARCA han generado controversia y cuestionamientos sobre la equidad y transparencia en la asignación de cargos y sueldos.

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