Aumento desmedido en el precio de la carne en el AMBA
En apenas dos meses, el precio de la carne vacuna en la Ciudad y el Gran Buenos Aires aumentó entre un 20% y un 30%, muy por encima de la inflación general. Este incremento ha tenido un impacto significativo en el mostrador de las carnicerías, donde ya se perciben cambios en los hábitos de consumo de los clientes.
Impacto en los precios y en los hábitos de consumo
En un recorrido por distintas carnicerías de la Ciudad y el Conurbano, se observan diferencias de precios entre barrios y un cambio marcado en los hábitos de compra. Los consumidores están optando por adquirir menos cantidad de carne, buscar ofertas y migrar hacia cortes más económicos como el pollo y el cerdo.
En el sur del Conurbano, en Avellaneda, los precios han subido bruscamente y el consumo ha disminuido considerablemente. Los cortes como el lomo y la entraña tienen poca rotación, mientras que la paleta y el roast beef se convierten en los más demandados.
En el centro porteño, la tendencia es similar, con una preferencia por los cortes más económicos como la paleta y el roast beef. El pollo se ha convertido en el producto estrella debido a su menor precio en comparación con la carne vacuna.
La estrategia de las promociones
Las carnicerías han implementado promociones como «2 kilos por un poco menos» para incentivar compras mayores en un contexto de retracción del consumo. A pesar de estas ofertas, los comerciantes reconocen que el volumen total vendido ha disminuido, ya que el encarecimiento de la carne obliga a los clientes a reducir la cantidad o espaciar las compras.
Disparidad en el consumo según la zona
En el norte de la Ciudad y en el Conurbano más acomodado, los cortes premium mantienen su lugar y los clientes prefieren comprar menos cantidad pero mantener la calidad. En barrios como Belgrano y Palermo, el lomo y el bife de chorizo siguen teniendo salida, a pesar de los altos precios.
El aumento desmedido en el precio de la carne ha generado un mapa fragmentado del consumo en el AMBA, donde los cortes más económicos son los más demandados en zonas de menor poder adquisitivo, mientras que en áreas más acomodadas se mantienen los cortes premium.
Conclusiones
El aumento rápido y desproporcionado en el precio de la carne en el AMBA ha provocado cambios significativos en los hábitos de consumo de los argentinos. La preferencia por cortes más económicos, la migración hacia el pollo y el cerdo, y la búsqueda de ofertas son algunas de las respuestas de los consumidores ante esta situación.
En resumen, el impacto del aumento de la carne no solo se refleja en los precios, sino también en la forma en que las familias argentinas planifican sus comidas y eligen los alimentos que llegan a su mesa diaria.
