La controversia por Groenlandia
El presidente Donald Trump ha ridiculizado a los equipos de trineos tirados por perros de Dinamarca en Groenlandia. Ha citado misteriosos barcos chinos y rusos que merodean frente a la costa.
Estados Unidos ya disfruta de un amplio acceso militar en Groenlandia bajo un acuerdo de la Guerra Fría poco conocido. El acuerdo le permite construir, instalar, mantener y operar bases militares en toda Groenlandia.
Estados Unidos tiene tanta libertad de acción en Groenlandia que prácticamente puede hacer lo que quiera, según un investigador del Instituto Danés de Estudios Internacionales. Sin embargo, comprar Groenlandia es una cuestión diferente.
La resistencia a la compra
Groenlandia no quiere ser comprada por nadie, especialmente no por Estados Unidos. Dinamarca no tiene la autoridad para venderla y los groenlandeses tienen ahora el derecho de celebrar un referéndum sobre la independencia. Una encuesta reveló que el 85% de los residentes se oponen a la idea de una toma de posesión por parte de Estados Unidos.
El primer ministro de Groenlandia ha dejado claro que «nuestro país no está a la venta«.
El acuerdo de defensa
El acuerdo de defensa entre Estados Unidos y Dinamarca se actualizó en 2004 para incluir al gobierno semiautónomo de Groenlandia. Este acuerdo se remonta a una asociación forjada durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Groenlandia era una preocupación estratégica para evitar que los nazis la utilizaran como trampolín hacia Estados Unidos.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos continuó operando algunas bases en Groenlandia, incluida la Base Espacial Pittufik. Dinamarca también mantiene una presencia ligera en la isla.
Las tensiones recientes
Después de la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas especiales de Estados Unidos, Trump ha intensificado su interés por Groenlandia. Las tensiones entre Trump y los líderes daneses y groenlandeses han aumentado, con declaraciones firmes por ambas partes.
Los líderes europeos han respaldado a Groenlandia, afirmando que «Groenlandia pertenece a su gente«.
Conclusiones
La controversia por Groenlandia parece lejos de resolverse, con posturas firmes por parte de todas las partes involucradas. A pesar de la ubicación estratégica y los recursos de la isla, la resistencia a una posible compra por parte de Estados Unidos es evidente. El acuerdo de defensa existente brinda a Estados Unidos un amplio acceso militar sin necesidad de adquirir la isla, aunque las tensiones geopolíticas continúan en aumento.
