Reanudación de operaciones petroleras en Venezuela
Estados Unidos anunció este viernes dos licencias generales que permiten a cinco multinacionales petroleras reanudar operaciones en Venezuela sin sanciones, aunque bajo estrictas condiciones de control y reporte.
Beneficiarias de las licencias
Las beneficiarias son la estadounidense Chevron, la italiana Eni, la española Repsol y las británicas BP y Shell.
Condiciones de las licencias
Todas las transacciones de esas compañías que tengan que ver con el sector petrolero venezolano quedan autorizadas, así como los contratos para nuevas inversiones en el sector del petróleo y el gas para todas las compañías interesadas en abrir negocios en el país sudamericano.
Control y reporte
El permiso exige que cualquier contrato vaya ligado a jurisdicción estadounidense y exige que todos los pagos a individuos «bloqueados» por la OFAC se realicen a cuentas designadas por el Tesoro estadounidense.
Apertura del sector petrolero venezolano
Estas dos nuevas licencias suponen un importante paso adelante en la total apertura del sector petrolero venezolano, sometido a sanciones de Estados Unidos desde 2019.
Acuerdos previos
El nuevo gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez aceptó rápidamente a negociar con el presidente Donald Trump, y en especial con el secretario de Estado, Marco Rubio, que supervisa directamente la situación.
Impulso a la inversión extranjera
Chevron era la única compañía estadounidense que explotaba, aunque con dificultades, el crudo venezolano mediante una licencia de Estados Unidos para contratos muy específicos con la empresa nacional venezolana, PDVSA.
Estas dos nuevas licencias se unen a otras nuevas autorizaciones para comprar equipamiento e instalarlo en Venezuela, negociar contratos con puertos y aeropuertos, y otras medidas que facilitan la inversión en el sector, muy decaído.
En resumen, Estados Unidos ha dado luz verde a cinco multinacionales petroleras para reanudar operaciones en Venezuela bajo estrictas condiciones de control y reporte. Las licencias otorgadas representan un importante avance en la apertura del sector petrolero venezolano, que ha estado sujeto a sanciones desde 2019. Con estas medidas, se busca impulsar la inversión extranjera en el país sudamericano y reactivar una industria vital para su economía.
