Estafa en Viña del Mar: Más de 200 argentinos afectados
Más de 200 argentinos fueron estafadas luego de reservar hospedaje en un complejo turístico de Viña del Mar, en Chile, que resultó ser ficticio. Las víctimas perdieron hasta 1300 dólares y los estafadores, que reconocieron su delito en el anonimato, dejaron un mensaje bíblico en su página web a modo de disculpas.
El modus operandi de la estafa
El mecanismo fraudulento se llevaba a cabo a partir de un sitio online llamado “Holiday Reñaca» -que ya no está operativo- y era ejecutado por una persona que habría usurpado la identidad de otra. La web en cuestión, con apariencia profesional, ofrecía departamentos en un hotel resort a precio considerable, descuentos y enlaces a plataformas turísticas como Booking.
La joven agente inmobiliaria que descubrió la estafa
La maniobra, que fue sumando víctimas a medida que se difundió en los medios y en las redes sociales, fue descubierta por una joven que se desempeña como agente inmobiliaria en Reñaca, una localidad costera del país vecino que suele ser muy convocante para quienes están cerca, pero del lado argentino de la Cordillera.
Reacciones de las víctimas y el dueño real del departamento
El dueño real de los departamentos en alquiler temporario le pertenecen a Egon Pfaff, un hombre que se dedica a esa tarea y a quien eligieron para usurparle la identidad. En declaraciones al mismo medio televisivo de Chile, contó que fueron varios los mensajes que le llegaron para advertirle lo que pasaba y que, incluso, muchos creyeron que él era quien los estafaba.
Las disculpas del estafador y la búsqueda de redención
Ante las dimensiones que alcanzó el caso, el verdadero dueño se hizo eco del reclamo y publicó un particular descargo en la web que utilizaba y de inmediato la cerró. “Perdón a todos, pero era necesario”, tituló.
Sobre el final y en un intento de «redención», agregó un fragmento del salmo 51.
“Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame. Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí; contra Ti, contra Ti solo he pecado”, exclamó. Los estafados, mientras tanto, no tienen justicia.
En resumen, la estafa en Viña del Mar dejó a más de 200 argentinos sin alojamiento y con pérdidas económicas significativas. La rápida acción de una agente inmobiliaria permitió descubrir el fraude, mientras que el dueño real de los departamentos afectados tuvo que enfrentar las consecuencias de la usurpación de su identidad. A pesar de las disculpas del estafador, las víctimas aún esperan por justicia en un caso que generó conmoción en la comunidad turística.
