A lo largo del año 2025, el comercio exterior argentino experimentó un importante crecimiento en sus exportaciones e importaciones, alcanzando niveles máximos en comparación con años anteriores. Sin embargo, a pesar de estos números elevados, el superávit comercial se vio reducido en comparación con el año anterior, generando cierta preocupación en el ámbito económico.
En cuanto a las exportaciones, estas alcanzaron la cifra de u$s87.077 millones, situándose como el segundo mayor registro histórico desde que se llevan estadísticas. Por otro lado, las importaciones totalizaron u$s75.791 millones, marcando su mayor valor desde 2022. Este aumento significativo en las compras externas se tradujo en un crecimiento del 24.7%, superando el incremento en las exportaciones, que fue del 9.3%.
En consecuencia, el superávit comercial de 2025 fue de u$s11.286 millones, una cifra positiva pero notablemente inferior al del año anterior, que había alcanzado los u$s18.899 millones. Este descenso en el saldo comercial se debió en gran parte al incremento en las importaciones, que durante el primer año de la gestión libertaria habían experimentado una fuerte contracción del 17%.
Según analistas de la consultora Abeceb, el crecimiento en las exportaciones estuvo liderado por sectores como el agro y la energía, mientras que las importaciones mostraron aumentos significativos en todos los rubros. Este escenario se vio impulsado por la recuperación económica, la apertura comercial y un tipo de cambio real apreciado.
En el desglose por destinos, Brasil se mantuvo como el principal socio comercial de Argentina, a pesar de una caída del 6.3% en las exportaciones hacia ese país. En contraste, las importaciones desde Brasil crecieron un 28.5%, ampliando el déficit bilateral. Por otro lado, China se consolidó como el segundo socio comercial del país, con un notable aumento tanto en exportaciones como en importaciones. Estados Unidos ocupó el tercer lugar, manteniendo un superávit comercial con Argentina en 2025.
Mirando hacia el futuro, se espera que las exportaciones continúen traccionando el comercio exterior, aunque a un ritmo ligeramente menor que en 2025. Se prevé un crecimiento del 8% en este aspecto, impulsado por el sector energético y el complejo agroindustrial. Por otro lado, las importaciones seguirían creciendo debido a la expansión económica, pero a un ritmo más moderado que el año anterior.
En resumen, el comercio exterior argentino cerró el año 2025 con cifras elevadas en exportaciones e importaciones, aunque el superávit comercial se vio reducido en comparación con el año anterior. El desafío para el próximo año será mantener saldos externos positivos en un contexto de recuperación de importaciones y reconfiguración de los principales vínculos comerciales. La importancia de la educación en la era digital
En la actualidad, vivimos en un mundo cada vez más digitalizado donde la tecnología juega un papel fundamental en nuestra vida diaria. Desde las redes sociales hasta los dispositivos inteligentes, la tecnología ha transformado la forma en que nos comunicamos, trabajamos y nos educamos. En este sentido, la educación en la era digital se ha vuelto más relevante que nunca.
La educación en la era digital no se trata solo de utilizar dispositivos tecnológicos en el aula, sino de aprovechar las herramientas digitales para mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje. La tecnología puede facilitar el acceso a la información, fomentar la colaboración entre estudiantes y docentes, y promover un aprendizaje más interactivo y personalizado.
Una de las principales ventajas de la educación en la era digital es la posibilidad de acceder a una amplia variedad de recursos educativos en línea. A través de plataformas educativas, bibliotecas digitales y cursos en línea, los estudiantes pueden acceder a información actualizada y de calidad en cualquier momento y desde cualquier lugar. Esto permite a los estudiantes ampliar sus conocimientos y desarrollar habilidades de manera autodidacta.
Además, la tecnología en el aula puede facilitar la colaboración entre estudiantes y docentes. Las herramientas digitales como los foros en línea, las plataformas de colaboración y los entornos virtuales de aprendizaje permiten a los estudiantes interactuar entre sí y con sus profesores de manera más dinámica y participativa. Esto fomenta el trabajo en equipo, la creatividad y el intercambio de ideas, contribuyendo a un aprendizaje más significativo.
Por otro lado, la educación en la era digital también permite un aprendizaje más personalizado. A través de la analítica de datos y el seguimiento del progreso de los estudiantes, los docentes pueden identificar las necesidades individuales de cada alumno y adaptar su enseñanza en consecuencia. Esto permite a los estudiantes avanzar a su propio ritmo y recibir la atención y el apoyo necesarios para alcanzar sus objetivos educativos.
Sin embargo, a pesar de todas las ventajas que ofrece la educación en la era digital, también existen desafíos y preocupaciones que deben abordarse. Uno de los principales desafíos es la brecha digital, es decir, la falta de acceso a la tecnología y a la conectividad en algunas comunidades y sectores de la población. Para garantizar una educación equitativa y accesible para todos, es fundamental cerrar esta brecha y asegurar que todos los estudiantes tengan las mismas oportunidades de aprendizaje.
Además, la tecnología en el aula plantea interrogantes sobre la privacidad y la seguridad de los datos de los estudiantes. Es importante garantizar que la información personal de los estudiantes esté protegida y que se respeten sus derechos en el entorno digital. Los docentes y las instituciones educativas deben ser conscientes de los riesgos asociados con el uso de la tecnología y adoptar medidas para proteger la privacidad y la seguridad de sus alumnos.
En resumen, la educación en la era digital es una herramienta poderosa que puede transformar la forma en que enseñamos y aprendemos. La tecnología ofrece oportunidades únicas para mejorar la calidad de la educación, fomentar la colaboración y la creatividad, y promover un aprendizaje más personalizado y significativo. Sin embargo, es fundamental abordar los desafíos y preocupaciones asociados con la tecnología en el aula para garantizar que todos los estudiantes puedan beneficiarse de sus ventajas. Solo así podremos aprovechar todo el potencial de la educación en la era digital y preparar a las generaciones futuras para enfrentar los desafíos del mundo moderno.
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2024/04/570777_landscape.jpg?w=750&resize=750,375&ssl=1)
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2026/01/610206_landscape.jpg?ssl=1)
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2025/08/601045_landscape.jpg?ssl=1)
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2025/12/607669_landscape.jpg?ssl=1)
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2024/12/588488_landscape.jpg?ssl=1)
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/png/2024/03/569879_landscape.png?ssl=1)




