En un contexto de apertura sin límites de las importaciones y un consumo retraído, cada vez más empresas se ven obligadas a replantear su modelo de negocios. La preferencia por adquirir productos elaborados en el extranjero en lugar de fabricar localmente ha llevado a la reducción de operaciones y a la pérdida de empleos en varios sectores, especialmente en la industria de la electrónica.
Importaciones alientan suspensiones y despidos
Una muestra de esta tendencia es la decisión de Electrolux de implementar un programa de retiros voluntarios y reducir su plantel en un 25%. La empresa ha pasado de tener 900 operarios a solo 400 en los últimos dos años y medio, atribuyendo esta disminución tanto a la caída de las ventas como a la competencia de los productos importados. La planta en Rosario opera a menos del 50% de su capacidad debido a la entrada de mercaderías chinas.
Por otro lado, Moura, el gigante de las baterías, también ha optado por dejar de fabricar en Argentina y comenzará a importar todos sus productos desde Brasil. Esta decisión pone en riesgo alrededor de 200 empleos entre operarios, administrativos y personal de logística.
La electrónica, golpeada por la importación
Empresas como Aires del Sur, Newsan y Neba han seguido la tendencia de reducir la producción nacional y recurrir a productos importados, lo que ha resultado en despidos y crisis financieras. Aires del Sur ha presentado su pedido de quiebra y despidió a 140 empleados, mientras que Newsan despidió a 150 trabajadores en su planta de Ushuaia. En tanto, Neba cesó sus operaciones en Catamarca y despidió a 56 operarios.
Peabody y Lumilagro, también migran hacia lo importado
Peabody, a través de su controlante Goldmund SA, ha iniciado un proceso de reestructuración de pasivos, mientras que Lumilagro ha optado por importar termos de vidrio y acero de Vietnam, India y China en lugar de producir localmente. La reducción de empleos y la migración hacia productos importados son una tendencia que se está consolidando en diversos sectores.
Antecedentes de compañías que empezaron a caer por los importados
El cierre de fábricas locales y la reestructuración de operaciones en favor de productos importados no son fenómenos nuevos en la industria. Empresas como Whirlpool y Mabe han cerrado plantas en Argentina y reorientado su modelo de negocios hacia la importación, lo que ha impactado en la pérdida de empleos y en la crisis de la producción nacional.
En resumen, la creciente preferencia por los productos importados en detrimento de la fabricación local ha generado una ola de suspensiones y despidos en diversos sectores, especialmente en la industria de la electrónica. Las empresas se enfrentan al desafío de adaptarse a este nuevo escenario comercial y de encontrar alternativas para mantener la estabilidad laboral en un contexto de competencia globalizada y consumo retraído.
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