El Bioparque de La Plata despide a dos de sus icónicos ejemplares
En apenas un mes, el Bioparque de La Plata tuvo que despedir a dos de sus ejemplares más queridos. Primero fue Tomy, el chimpancé de 49 años, y ahora Hipólito, el hipopótamo macho de casi 26 años. Estas pérdidas han conmocionado a todo el equipo y a los visitantes habituales del parque.
Hipólito, un animal colaborador y querido por todos
Hipólito nació en cautiverio en el año 2000 y llegó al Bioparque La Plata con 8 años de edad. Durante su tiempo en el parque, formó familia con una hembra llamada Mafalda y juntos tuvieron una cría. Hipólito era conocido por su temperamento tranquilo y su carácter colaborador, lo que facilitaba su cuidado y manejo diario.
Un final triste para un animal emblemático
En las últimas semanas, Hipólito presentaba un cuadro clínico asociado a un problema digestivo severo. A pesar de todos los esfuerzos del equipo técnico y veterinario, su estado de salud se fue deteriorando hasta que finalmente sufrió un paro cardiorrespiratorio y falleció en la madrugada de este viernes. Durante todo su proceso de enfermedad, el personal del Bioparque estuvo a su lado, brindándole los cuidados necesarios.
El legado del Bioparque de La Plata
El Bioparque de La Plata, que antes funcionaba como un zoológico, se reconvirtió en un espacio dedicado a la preservación de especies y el cuidado animal. A lo largo de los años, ha logrado implementar prácticas innovadoras en el cuidado de los animales, como la extracción de sangre sin sedación en Hipólito, un procedimiento inédito en Argentina.
Un pasado como Jardín Zoológico
El Jardín Zoológico de La Plata funcionó durante casi 110 años antes de su transformación en un bioparque. Fundado en 1907, fue un lugar de visita obligado para los habitantes de la ciudad y los turistas. Con el cambio de enfoque hacia la conservación y la preservación, muchos de los ejemplares fueron trasladados a reservas naturales en todo el mundo.
Un futuro incierto para algunos ejemplares
A pesar de los esfuerzos por reubicar a todos los animales en entornos más naturales, algunos, como Tomy y Hipólito, han permanecido en el Bioparque de La Plata. Su partida deja un vacío en el corazón de todos los que los conocieron y cuidaron a lo largo de los años.
En resumen, la reciente pérdida de Hipólito, el hipopótamo del Bioparque de La Plata, ha dejado un hueco en el corazón de todos los que lo conocieron. Su historia como uno de los ejemplares más queridos y emblemáticos del parque perdurará en la memoria de quienes tuvieron la suerte de cruzarse en su camino. Que su legado nos inspire a seguir trabajando por la conservación y el cuidado de todas las especies en peligro.
