La cena de Bad Bunny en Ness: un evento especial en Buenos Aires
Anoche, cerca de las 20:30, Bad Bunny pasó por Ness, prestigioso restaurante de cocina a leña y producto local en el corazón de Núñez, para una cena muy privada que desató expectativa en la puerta y un fuerte operativo de seguridad.
No era para menos. En estas coordenadas hay mucha expectiva por los shows programados en River Plate en el marco de su gira “DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour”, justo después de una de las semanas más significativas de su carrera: ganar el Grammy 2026 al Álbum del Año y encabezar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, una de las actuaciones más vistas y comentadas a nivel global que celebró la cultura latina en el escenario más importante del deporte estadounidense
El artista llegó a Ness con lentes, gorra, capucha y un pañuelo cubriéndole parte del rostro, pero se mostró relajado, amable y con humor: charló y bromeó con el equipo del local mientras disfrutaba de la velada.
Qué comió Bad Bunny, en el restaurante Ness, uno de los mejores de Buenos Aires
La visita incluyó una mini cata de vinos argentinos por regiones, con etiquetas seleccionadas de Jujuy, Patagonia, San Juan, Mendoza y Salta: entre ellas Sauvignon Blanc Trópico Sur (El Bayeh), Chardonnay Mainqué (Chacra), Criolla Chica La Totora (Cara Sur), Malbec Aluvional (Zuccardi) y Malbec Finca Las Carreras (Paco Puga). Al final, se llevaron al hotel una botella de Mainqué y otra de Finca Las Carreras como recuerdo de la noche.
En la mesa también desfilaron algunos de los platos más celebrados del restaurante: pan a las brasas que de tan rico lo describió como «un vicio».
También comió chipirones con huancaína negra, cerdo con chili crisp, arroz con queso Lincoln y brócoli, y el flan de halva (un dulce a base de semillas y frutos secos típico de Oriente Medio), que le gustó tanto al cantante puertorriqueño que pidió dos más para llevar.
Ness no es un restaurante convencional: nació en octubre de 2024 en una esquina tranquila de Núñez, en un espacio que antiguamente funcionaba como sodería, transformado por el chef Leo Lanussol y su socio Esteban Cigliutti en un templo del fuego y el producto.
La filosofía de Ness: cocina a leña y producto local
La filosofía del lugar está definida por su cocina exclusivamente con leña y brasas: no hay hornallas a gas ni eléctricas en el salón principal, donde la parrilla, la plancha y el horno de barro son los protagonistas absolutos. Los platos se terminan y emplatan frente a los comensales, integrando cocina y comedor en un mismo espacio sin divisiones, con un ambiente cálido, industrial y sin pretensiones donde todo sucede a la vista.
Entre sus mandamientos hay otro imperativo: nunca usar más de tres o cuatro ingredientes. Una simpleza que jamás va en detrimento del sabor, sino todo lo contrario. La influencia de la cocina japonesa y sus fermentados es clave en Ness: son las pócimas mágicas que hacen que muchos habitués describan sus platos basados en productos cien por ciento naturales como tan «adictivos» como un ultra procesado.
Desde su apertura, Ness se consolidó como uno de los destinos gastronómicos más interesantes de la ciudad, con una carta estacional y cambiante, inspirada en la calidad del producto y el respeto por las cocciones al fuego, acompañada de una selección de vinos destacados. La visita de Bad Bunny confirmó el interés internacional por la propuesta gastronómica argentina y en particular por Ness que no es un restaurante cualquiera. Sino uno dotado de fascinante tensión entre perfeccionismo y rusticidad.
En resumen, la cena de Bad Bunny en Ness fue un evento especial que destacó la calidad de la cocina a leña y el producto local ofrecidos por el restaurante. La visita del reconocido artista internacional resaltó la propuesta gastronómica única de Ness, consolidándolo como uno de los destinos culinarios más interesantes de la ciudad de Buenos Aires.
