Estados Unidos en la cuerda floja: el riesgo de un nuevo shutdown
Estados Unidos se encuentra nuevamente al borde de una parálisis administrativa total que mantiene en vilo al mundo financiero. El próximo 30 de enero vence el plazo legal para que el Congreso apruebe el financiamiento de las agencias federales. Si no hay acuerdo antes de la medianoche, el gobierno entrará en un «shutdown» que frenará servicios esenciales.
¿Qué es un cierre de gobierno y por qué importa?
Un cierre de gobierno ocurre cuando el Poder Legislativo no autoriza los fondos necesarios para que el Estado pueda operar. Sin dinero aprobado por ley, las agencias federales pierden la facultad de gastar y deben suspender sus tareas habituales. Es un mecanismo de presión extrema que suele utilizarse en las pulseadas más feroces entre los partidos políticos.
El trauma del cierre récord de 43 días
El fantasma de lo ocurrido a finales de 2025 todavía recorre los pasillos del Congreso con una carga de angustia. En aquel entonces, Estados Unidos sufrió un cierre de 43 días, convirtiéndose en el más largo de su historia moderna. Las consecuencias de esa crisis todavía se sienten en el consumo interno y en la confianza de los consumidores actuales.
Goldman Sachs y el impacto directo en el PBI
Los expertos de Goldman Sachs han sido muy claros al proyectar las pérdidas económicas potenciales de un nuevo shutdown. Según sus informes internos, cada semana de parálisis gubernamental resta aproximadamente 0,15 puntos porcentuales al crecimiento del PBI trimestral.
JPMorgan advierte por la «ceguera» de la Fed
Desde las oficinas de JPMorgan han lanzado una advertencia técnica que preocupa profundamente a los gestores de fondos. Un cierre de gobierno significa que las agencias encargadas de publicar datos económicos dejan de funcionar de manera operativa.
Bank of America y la parálisis del crédito
Bank of America ha puesto la lupa en cómo un shutdown afecta directamente el flujo de dinero hacia las pymes. Muchos programas de préstamos para pequeños negocios y viviendas están garantizados por agencias federales que cerrarían sus puertas.
Morgan Stanley: volatilidad y riesgo país
Morgan Stanley ha emitido notas a sus clientes advirtiendo sobre una corrección inminente en las carteras de acciones más expuestas. Las empresas que dependen de contratos de defensa y salud pública serán las más golpeadas en el corto plazo bursátil.
El conflicto fronterizo: el nudo de la discordia
El punto de mayor conflicto en las negociaciones actuales gira en torno al presupuesto para la seguridad en la frontera. El presidente Donald Trump insiste en incluir partidas multimillonarias para fortalecer el muro y aumentar las deportaciones de inmigrantes.
Los mercados internacionales ya reflejan el nerviosismo de los inversores ante la posibilidad de un fracaso en las negociaciones legislativas. El 30 de enero no es solo una fecha administrativa, sino un examen de gobernabilidad para la actual administración. Una falla en el diálogo podría disparar la volatilidad en las bolsas de Nueva York y del resto del mundo.
La falta de un presupuesto definitivo obliga a Washington a funcionar con prórrogas temporales que resultan cada vez más precarias. Estos «parches» fiscales generan un clima de inestabilidad que afecta directamente la planificación a largo plazo de las empresas. El país camina por la cornisa y el tiempo para evitar el desastre se agota rápidamente para todos los sectores.
La parálisis no solo afecta al sector público, sino que tiene un efecto dominó devastador en la economía real. Se frenan los procesos de exportación, las inspecciones sanitarias y los trámites para obtener nuevas líneas de crédito productivo. Cada día de gobierno cerrado representa una pérdida neta de productividad que nunca se llega a recuperar totalmente.
La presión social sobre los legisladores es hoy mucho más fuerte que en cualquier otro cierre gubernamental previo. Los ciudadanos exigen que la política deje de jugar con su estabilidad financiera en un contexto de precios todavía elevados. El 30 de enero representa la oportunidad de aprender de los errores del pasado o de hundirse nuevamente en el caos.
La presión social sobre los legisladores es hoy mucho más fuerte que en cualquier otro cierre gubernamental previo. Los ciudadanos exigen que la política deje de jugar con su estabilidad financiera en un contexto de precios todavía elevados. El 30 de enero representa la oportunidad de aprender de los errores del pasado o de hundirse nuevamente en el caos.
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