El pedido de condena y multa
La fiscalía solicitó 18 años de prisión para el ex juez Walter Bento, además de la inhabilitación absoluta perpetua para ejercer un cargo público, recibir jubilación o pensión, y la confiscación de los bienes adquiridos ilícitamente. Asimismo, se pidió una multa de 752 millones de pesos por enriquecimiento ilícito.
La continuidad de las penas
Los integrantes de la Fiscalía indicaron que aquellos con prisión efectiva y domiciliaria deben mantener esa condición hasta que haya una sentencia firme. Esta medida busca asegurar que los responsables de los delitos enfrenten las consecuencias de sus acciones.
La condena previa y las pruebas presentadas
El ex juez Walter Bento fue condenado por corrupción como líder de una asociación ilícita, que recibía coimas a cambio de favores procesales. Las pruebas presentadas por los fiscales demostraron su participación en actividades delictivas junto a abogados, despachantes de aduanas y policías.
El rol de Bento en la estructura delictiva
La fiscalía argumentó que Bento era el único jefe de la asociación ilícita, utilizando su posición como juez para organizar la estructura criminal. Su enriquecimiento ilícito, evidenciado por la adquisición de numerosos bienes, refleja una conducta basada en la codicia y la falta de necesidad.
Las penas solicitadas para la familia de Bento
Se requirió una condena de seis años de prisión para Marta Boiza, esposa y secretaria privada de Bento, por enriquecimiento y lavado de activos. En el caso de su hijo Nahuel, exsecretario de la Cámara Federal de Mendoza, se solicitó una sentencia de cinco años de prisión y una multa de 41 millones de pesos por lavado de activos.
Los argumentos finales
La fiscal André expresó que será difícil revertir el impacto en la sociedad causado por un caso de esta magnitud. La complejidad y gravedad de los delitos cometidos por Bento y su familia han generado un profundo impacto en la comunidad.
Las solicitudes de la defensa y la declaración de Bento
La defensa solicitó que los condenados tuvieran la oportunidad de declarar antes de que se determinen las penas. Bento, en su declaración final, mencionó los problemas de salud de su hijo discapacitado para solicitar prisión domiciliaria, evidenciando la complejidad de su situación familiar.
En conclusión, el juicio de cesura en los tribunales federales de Mendoza ha revelado la gravedad de los delitos cometidos por el ex juez Walter Bento y su familia, quienes enfrentan penas de prisión y multas significativas por corrupción, enriquecimiento ilícito y lavado de activos. La solicitud de la fiscalía refleja la contundencia de las pruebas presentadas y la determinación de hacer justicia en este caso.
