El ajuste en el gasto público argentino
El año arrancó con un refuerzo a la motosierra sobre el gasto público: en enero, el gasto cayó un 4,2% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este descenso se debe a recortes adicionales en envíos de fondos a gobernadores y una baja ejecución de obra pública, dos rubros que ya venían con un ajuste acumulado.
Un panorama de ajuste para el 2026
El 2026 será particular en términos de ajuste fiscal. El Ministerio de Economía necesitará realizar una nueva «ronda» de poda del gasto para sostener el superávit. Sin embargo, la suspensión del índice de inflación actualizado podría brindarle una ayuda al Gobierno en este sentido.
El impacto del ajuste en enero
El recorte del gasto primario en enero fue del 4,2%, principalmente debido a la caída en la obra pública y los giros de fondos a los gobernadores. Las erogaciones en obra pública disminuyeron un 97% y las transferencias a gobernadores retrocedieron un 64,5%.
La evolución del gasto en años anteriores
El proceso de ajuste del gasto estuvo más concentrado en 2024, con caídas mensuales significativas. En 2025, el peso de algunas erogaciones indexadas mantuvo estable el gasto durante todo el año. En los últimos tres años, el gasto ha disminuido un 18% en total.
Consideraciones sobre los gastos analizados
Los gastos considerados por Analytica son devengados, no efectivizados. Esto significa que son compromisos de pago realizados por el sector público nacional, aunque no necesariamente ya se hayan efectuado los pagos correspondientes.
Desafíos fiscales para el 2026
El 2026 presenta varios desafíos fiscales. Se espera que el gasto agregado no disminuya en términos reales y que los ingresos reales aumenten. Esto podría requerir una nueva ronda de ajustes, especialmente considerando posibles medidas como la modernización laboral.
La suspensión del nuevo índice de inflación
La suspensión del nuevo índice de inflación podría representar un ahorro significativo para el Estado nacional. Esto se debe a que existen partidas presupuestarias que dependen de la variación de los precios. Según el Banco Provincia, mantener la medición con la metodología actual podría generar un ahorro teórico de 5 billones de pesos, equivalente al 0,5% del PBI.
Conclusión
En resumen, el ajuste en el gasto público argentino ha sido significativo en enero de 2026, con caídas en obra pública y transferencias a gobernadores. El panorama para el resto del año presenta desafíos fiscales, aunque la suspensión del nuevo índice de inflación podría brindar cierto alivio en las cuentas públicas.
