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Ganadores y perdedores en Argentina tras acuerdo Mercosur-UE

Ganadores y perdedores en Argentina tras acuerdo Mercosur-UE

El acuerdo preliminar de "alianza estratégica" entre el Mercosur y la Unión Europea después de más de 25 años de idas y vueltas dejará claros ganadores en la Argentina y también sectores que podrían ser los perdedores si no logran mejorar su competitividad.

La integración de ambos bloques creará un mercado común de más de 700 millones de personas y explicará el 35% del comercio mundial, que verá la eliminación o reducción de aranceles (impuestos a las importaciones) sobre el 90% de los bienes y servicios.

El comercio de la Argentina con Europa

Históricamente el país tiene exportaciones de 9.000 a 10.000 millones de dólares por año hacia la Unión Europea (UE), e importaciones de entre 11.000 a 12.000 millones de dólares, con un saldo comercial negativo de US$ 1.500 millones, según marcó Marcelo Elizondo, director de Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI).

De acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en los primeros once meses del 2025 las exportaciones argentinas hacia la UE alcanzaron los US$ 7.921 millones, y las importaciones los US$ 9.624 millones, con un déficit de US$ 1.703 millones.

Los Países Bajos, Alemania, España, Italia e Irlanda son los principales destinos de las ventas argentinas al bloque, conformadas principalmente por harina y pellets de la extracción del aceite de soja, aluminio y carne. En tanto, las compras se concentran entre Alemania, Italia, Francia, España y Países Bajos -en ese orden- en suministros industriales, medicamentos, piezas y accesorios para bienes de capital como turbinas de gas y equipos de transporte.

En un dossier distribuido por la Unión Europea, sus delegados calcularon que las exportaciones de la UE al Mercosur treparían hasta 2040 un 39% o 48.700 millones de euros, mientras que las ventas del Mercosur a la UE aumentarían un 17%, o unos 8.900 millones de euros. El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) sería de 77.600 millones de euros para la UE y de 9.400 millones para el Mercosur.

La UE eliminaría el 92% de los aranceles aplicados a las exportaciones del Mercosur y otorgaría preferencias adicionales al 7,5% restante (cuotas y preferencias fijas). En agricultura se eliminarán barreras a frutas, vegetales, aceites, pescados, vinos y alimentos procesados, así como a la soja, las legumbres, el maní, el café, el mate, el té, bebidas y varios productos de la pesca.

El acuerdo restablecería condiciones de acceso preferencial y se recuperarían hasta US$ 600 millones, especialmente en biodiésel, aceites, langostinos y cítricos.

Ganadores y perdedores del acuerdo

Para Elizondo hay tres sectores que se pueden ver muy beneficiados con el acuerdo entre el Mercosur y la UE:

  1. Agroindustria: productos primarios y su industrialización, como la soja, trigo, maíz y otros granos, carnes, vinos y biodiésel.
  2. Energía: mientras la UE busca independizarse energéticamente del gas de Rusia, Argentina aparece como un proveedor confiable de energía y ya no como un competidor agrícola.
  3. Servicios basados en el conocimiento para aportar al dinamismo tecnológico de Europa.

    Por el contrario, el experto en comercio internacional considera que algunas ramas de la industria serían las “perdedoras, por hoy”. La aclaración de Elizondo se debe a que habrá plazos largos de adaptación y a que el impacto dependerá de la “reconversión” que puedan hacer las empresas afectadas, apalancadas en reformas macroeconómicas, la continuidad de la baja de la inflación, la estabilidad cambiaria y el acceso al crédito.

    "La actividad industrial menos competitiva, de poca escala y altos costos como las pymes de línea blanca y metalmecánica es la más amenazada, pero no necesariamente serán perdedores. En la industria automotriz el libre comercio llegará recién dentro de 10 años", explicó Elizondo.

    Dante Sica, socio fundador de la consultora Abeceb y ex ministro de Producción y Trabajo en el gobierno de Mauricio Macri, que negoció parte del acuerdo, expresó que "no hay perdedores". "No cedemos industria a cambio de campo. La baja de aranceles en Europa es casi inmediata, mientras que para los sectores más sensibles del Mercosur es progresiva y pausada a 5, 10 y 15 años", desarrolló.

    Sica observó que para los países sudamericanos el acuerdo implica la entrada a un mercado de "altos ingresos" y subrayó que lo más importante es el tratado para consolidar inversiones, ya que la alianza otorgará marcos regulatorios más sólidos en materia de propiedad intelectual y regulaciones, algo especialmente destacable para consolidar la seguridad jurídica en la Argentina, que es "incumplidora serial de contratos".

    Respaldo del G6

    El Grupo de los Seis (G6), integrado por la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), la Sociedad Rural Argentina (SRA), la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), expresó su apoyo y "satisfacción" por el acuerdo, ya que "Argentina necesita aumentar sus exportaciones, lo que a su vez generará más empleo de calidad".

    A su turno, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) dijo: "La celebración de acuerdos comerciales y de inversiones que permitan el acceso a nuevos mercados con criterios de reciprocidad y asegurando resultados equilibrados resultará muy positivo para el desarrollo económico y social de nuestro país".

    “La aprobación por parte de la UE del acuerdo de comercio con Mercosur es una excelente noticia. Favorece la integración internacional de Argentina y será beneficioso para los ciudadanos", sumó Javier Bolzico, presidente de ADEBA.

    Para Marcos Pereda Born, vicepresidente de la SRA, el acuerdo "es una oportunidad histórica que estábamos esperando". "La eliminación de aranceles para las 28.000 toneladas de Cuota Hilton es oxígeno puro para nuestra ganadería: significa mejores precios, mayor competitividad y un flujo de divisas genuinas para el país", celebró.

    "Pero esto no termina en la carne vacuna. El acceso preferencial para arroz, miel, lácteos y nuestras economías regionales es el motor que el interior necesita para despegar", agregó en la red social X.

    En tanto, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, planteó que el aprovechamiento de este convenio "dependerá de nuestra capacidad para corregir las asimetrías estructurales que arrastramos desde hace años: un sistema laboral que necesita modernizarse, la falta de financiamiento productivo de largo plazo, los altos costos logísticos, las deficiencias de infraestructura y energía, y una brecha persistente en capacitación y tecnología".

    En resumen, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa una oportunidad para diversos sectores de la economía argentina, con la posibilidad de aumentar las exportaciones, mejorar la competitividad y consolidar inversiones. A pesar de los desafíos que enfrentarán algunas industrias, se vislumbra un panorama positivo en términos de crecimiento económico y desarrollo.

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