Incidentes en la manifestación contra la reforma laboral en el Congreso
Cerca de las 17 horas, Gendarmería lanzó gases lacrimógenos y chorros de agua de carros hidrantes a un grupo de manifestantes que intentaba derribar las vallas en las inmediaciones del Congreso, luego de que la mayoría de los manifestantes de agrupaciones de izquierda se habían retirado de la zona.
Corridas y enfrentamientos
Las primeras corridas comenzaron cuando los manifestantes intentaron derribar el vallado que impedía su avance hacia el Congreso. La respuesta de Gendarmería fue con chorros de agua de carros hidrantes, que inicialmente dispersaron a los protestantes, pero estos volvieron a agruparse rápidamente.
Intensificación de la situación
El clima de la movilización se volvió más tenso y las fuerzas de seguridad decidieron cambiar el agua por gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. En respuesta, estos arrojaron los cartuchos de gas hacia las fuerzas del orden.
Detenciones y capturas
Hasta el momento no se reportaron detenidos por los incidentes, excepto un menor de edad que fue capturado en un operativo aleatorio de la Policía de la Ciudad y que tenía un pedido de captura por un hecho no relacionado con la manifestación.
Restablecimiento del orden
A pesar de los intentos de los manifestantes por derribar las vallas, las fuerzas de seguridad lograron mantener el control de la situación y, tras una nueva agrupación de los protestantes, respondieron nuevamente con gases y chorros de agua para dispersarlos.
En resumen, los incidentes en la manifestación contra la reforma laboral en el Congreso reflejan la tensión y el descontento de ciertos sectores de la sociedad ante las medidas propuestas. A pesar de los enfrentamientos, las fuerzas de seguridad lograron mantener el orden y evitar mayores disturbios en la zona.
