Desafíos en la Gestión del Estado
En medio de las vacaciones, el Gobierno retomó su plan para ajustar el Estado con la mira en organismos que el año pasado intentó -sin éxito- absorber o cerrar. La idea es achicar por entre un 10 y 20% de la planta de empleados públicos con retiros voluntarios, transferir sectores al sector privado, y a la vez ubicar «outsiders» de diferentes facciones internas en puestos estratégicos, para la toma de decisiones y el control de la caja.
Nuevas Designaciones en el INTI
El Instituto Nacional de Tecnología (INTI) es uno de los entes sujetos a los planes del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Después del desplazamiento de la cúpula en agosto de 2025, La Libertad Avanza aprovechó el vacío creado por la motosierra y el congelamiento de concursos para colocar 15 funcionarios, en su mayoría sin antecedentes ni carrera en el organismo.
El último desembarco se produjo semanas atrás con la aparición del vicepresidente, Ezequiel Capelli, un hombre del riñón del ministro de Interior, Diego Santilli. Actualmente autónomo, según su Linkedin, fue director general de arbolado en la Ciudad, subsecretario de mantenimiento del espacio público bajo la gestión del PRO y director del Mercado Central hasta agosto del 2025.
Desde el inicio de la gestión a diciembre pasado, la nómina del INTI se redujo de 3.120 a 2.318 empleados, un 25,7% menos.
Transformaciones en la Dirección del INTI
Las cambios comenzaron en septiembre con la designación del nuevo presidente, Miguel Romero, vinculado al secretario de Industria, Pablo Lavigne, hombre de Luis Caputo. Sin experiencia en el INTI, el abogado y martillero público fue asesor legal del Ministerio de Economía, Agricultura y Producción entre 2009 y 2020, y subsecretario de Defensa del Consumidor en la gestión actual.
En esa línea, fue desplazado en enero el gerente de Metrología, Héctor Laiz, considerado una «eminencia» en metodología en Argentina y un referente técnico a nivel mundial.
Retiros Voluntarios y Reestructuración en el INTA
El Gobierno también retomó la motosierra en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), donde desde la asunción de Javier Milei la plantilla pasó de 6.825 empleados a 6.073, una reducción de 752 personas (-11,0%).
La propuesta que circula en los pasillos consiste en el pago de 1,5 sueldos por año trabajado a todos los empleados con hasta 60 años que renuncien, una mejora importante respecto del plan previo.
Conclusiones
La reestructuración de organismos estatales como el INTI y el INTA refleja los esfuerzos del Gobierno por ajustar el Estado y mejorar su eficiencia. Los cambios en la dirección, las designaciones de nuevos funcionarios y los planes de retiros voluntarios son parte de una estrategia para reducir la planta de empleados y optimizar recursos.
