La tensión entre Estados Unidos y Gran Bretaña por Groenlandia
La ley del talión está en marcha en la diplomacia entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Todo a causa de Groenlandia, la decisión del Reino Unido de defender su soberanía y ser parte de la misión que la OTAN envió al territorio que Donald Trump quiere anexar con negociaciones o por la fuerza.
La disputa por la base de Diego García
Trump proyecta atacar el sábado a Irán. Necesita la isla de Diego García, en el archipiélago de Chagos, para que despeguen sus aviones B52.
La negativa del Reino Unido a autorizar el uso de bases
La Casa Blanca está elaborando planes militares detallados para un ataque contra Irán, que implica el uso de la base Diego García y la RAF Fairford en Gloucestershire. Reino Unido aún no ha autorizado a Estados Unidos a utilizar las bases en caso de que Trump ordene un ataque contra Irán, debido a la preocupación de que esto constituiría una violación del derecho internacional.
La postura británica sobre los ataques preventivos
La postura del Reino Unido sobre los ataques preventivos es bien conocida. Antes de la guerra de Irak, el entonces fiscal general argumentó que el derecho internacional solo permitía el uso de la fuerza en defensa propia en caso de un ataque real o inminente.
El papel del Reino Unido en un posible ataque a Irán
En la declaración de Trump, el presidente hizo una referencia explícita a Irán y al papel que el Reino Unido podría desempeñar en cualquier ataque. También pareció sugerir que el apoyo británico sería legal según el derecho internacional, ya que Irán podría potencialmente atacar al país europeo.
El futuro del acuerdo de cesión con Mauricio
El gobierno ha insistido repetidamente en que un acuerdo de cesión con Mauricio es necesario por razones de seguridad y evitaría una costosa batalla legal por el territorio. A pesar de la sombría situación, se espera que el primer ministro cumpla con el acuerdo y presente la legislación ante el parlamento lo antes posible.
Conclusión
La tensión entre Estados Unidos y Gran Bretaña por el control de Groenlandia y la base de Diego García ha alcanzado un punto crítico debido a las diferencias en cuanto al uso de las bases militares. Mientras Trump proyecta un ataque contra Irán, el Reino Unido se muestra reticente a autorizar el uso de sus instalaciones para tal fin. La postura británica sobre los ataques preventivos y la necesidad de cumplir con acuerdos internacionales complican aún más la situación. El futuro del acuerdo con Mauricio y la seguridad nacional están en juego en esta delicada situación diplomática.
