Estimaciones para la inflación de febrero
La inflación de febrero daría similar al 2,9% de enero, anticipan las consultoras privadas, por lo que, sin cambios sustanciales respecto del inicio de año, habrá que esperar para una baja considerable.
Factores que inciden en la inercia inflacionaria
En la aceleración de los últimos meses, influyen los aumentos en los servicios regulados por la recomposición de las tarifas y en alimentos, especialmente la carne y verduras que se dieron en el verano. En tanto, aunque se desaceleró, la inflación núcleo –que excluye a los precios regulados y estacionales– sigue elevada, lo que limita las chances de una marcada baja en el índice general a la brevedad.
Proyecciones de las consultoras privadas
La estimación más moderada es la de Analytica, que prevé 2,8% para febrero, una décima por debajo de la cifra de enero. En tanto, C&T adelantó un 2,9%, mientras que EcoGo proyecta que dará entre 2,9% y 3%, lo que implicaría una leve aceleración.
Expectativas para marzo y posibles escenarios externos
Marzo se perfila como otro mes de alta inflación, por lo que continuaría la tendencia del primer bimestre de 2026, sumado a que suele ser estacionalmente más alto. A ello se agregó un ‘cisne negro’: los analistas adelantan que si se extiende la tensión por la guerra en Irán, la suba internacional del precio del petróleo y el gas se traduciría en mayor inflación, aunque el contexto alcista significaría mayor entrada de dólares por exportaciones nacionales y significaría una oportunidad para potenciar la actividad de Vaca Muerta.
Medidas gubernamentales para controlar la inflación
A fines de la semana pasada, el Gobierno decidió una actualización parcial de 1,1% de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, medida que se oficializó el viernes, publicada en el Boletín Oficial, en línea con el esquema de revisión trimestral vigente. El Ejecutivo resolvió aplicar el aumento de forma gradual para evitar un impacto fuerte en los precios que incida en el alza de la inflación, a la vez que intenta sostener la recaudación fiscal, que acumula siete meses consecutivos en caída.
Posibles repercusiones en los precios de los combustibles
No se descarta un traslado a los surtidores de este incremento en los próximos días, aunque el impacto final dependerá de la política comercial de cada empresa. Por caso, YPF dejó de anunciar los aumentos el año pasado como parte de su estrategia de pricing e implementó un sistema de valores dinámicos que varía según la región del país, el horario y la demanda, entre otros factores, por lo que ya no hay precios uniformes.
En conclusión, la inflación en febrero se mantendría en niveles similares al mes anterior, con proyecciones que indican una leve desaceleración o incluso una leve aceleración. Factores internos y externos como los aumentos en servicios y alimentos, junto con posibles tensiones geopolíticas, podrían mantener la presión inflacionaria en los próximos meses. Las medidas gubernamentales buscan controlar este fenómeno, pero la incertidumbre sigue presente en el panorama económico del país.
