El aumento del salario mínimo en Colombia
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció un incremento del 23,7% en el salario mínimo para el año 2026, elevándolo a dos millones de pesos (535 dólares). Esta decisión, la más alta del siglo, busca mejorar la calidad de vida de la población, pero ha generado controversia en el sector empresarial.
La medida de Petro llega en un momento crucial, con la carrera presidencial de 2026 en marcha. Las reacciones políticas no se hicieron esperar, con críticas que cuestionan la base técnica de la decisión y la posible motivación electoral detrás de ella.
El presidente explicó que el aumento se basó en indicadores como inflación y productividad, buscando garantizar mejores condiciones de vida para los trabajadores y sus familias. Este incremento unilateral se dio luego de fracasar las negociaciones tripartitas con representantes de empresarios y sindicatos.
Este aumento representa un hito en la historia reciente del país, superando el récord del 16% en 2023. Sin embargo, las repercusiones económicas y sociales no tardaron en hacerse notar.
Críticas al aumento salarial
Varios economistas han expresado preocupación por los posibles efectos negativos del incremento en la inflación, la informalidad laboral y el costo de vida en Colombia. Se estima que la inflación para el próximo año rondará el 4%, aunque algunas proyecciones la sitúan por encima del 5%.
Según cifras del DANE, cerca del 50% de los trabajadores colombianos, muchos de ellos en empleos informales, no alcanzan a ganar el salario mínimo establecido.
Rechazo en el mundo empresarial
Los empresarios han manifestado su descontento ante este aumento salarial sin precedentes. Advierten sobre los riesgos que podría implicar para la economía, como el impacto en la inflación, los precios de bienes y servicios, el empleo y las finanzas públicas.
Para la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), esta decisión unilateral del gobierno representa un peligro para los ciudadanos más vulnerables, mientras que la Fenalco señala que podría tener consecuencias negativas en el empleo y la informalidad laboral.
El aumento acumulado del salario mínimo durante el mandato de Petro en los últimos tres años ha sido del 42,4%, mientras que la economía nacional muestra signos de crecimiento por encima de las expectativas.
Conclusiones
El aumento del salario mínimo en Colombia ha generado un intenso debate en el país, con posiciones encontradas entre el gobierno, los empresarios y los trabajadores. Si bien busca mejorar las condiciones de vida de la población, las repercusiones económicas y sociales a largo plazo aún están por determinarse.
