Un desayuno que terminó en un susto
Pablo, un hombre de 50 años, se convirtió en protagonista de un hecho insólito que pudo haber terminado en tragedia. Mientras disfrutaba de su desayuno en un bar de Colegiales, un panel de vidrio de un balcón en un cuarto piso estalló sobre su cabeza, dejándolo inconsciente por unos segundos.
La suerte de Pablo
«Creo que tuve mucha suerte porque otros no lo resisten. Mi cabeza es muy dura», comentó Pablo luego del impactante accidente. A pesar de los cortes en la cabeza, el cuello y un brazo, logró recuperarse tras recibir atención médica.
El testimonio de los testigos
El personal del bar donde se encontraba Pablo en el momento del incidente relató que escucharon un estruendo y al salir encontraron al hombre semi inconsciente. Afortunadamente, logró recuperar la conciencia poco después.
Estado de salud actual
Pablo mencionó que, a pesar de estar mejorando, aún experimenta dolores de cabeza y molestias en el brazo. «No la saqué tan barata como dijeron por ahí», expresó en referencia a la cobertura mediática del suceso.
El lugar del accidente
El departamento del cual se desprendió el panel de vidrio lleva deshabitado varios años y solía ser una financiera. Según un vecino, el propietario reside en otra provincia. La falta de mantenimiento en los edificios del área fue señalada como un factor de riesgo.
Reflexiones finales
«Esto podía pasar en cualquier momento», destacó un arquitecto vecino del barrio, haciendo hincapié en la necesidad de un mayor cuidado en la conservación de las estructuras edilicias. Afortunadamente, Pablo se encuentra en buen estado de salud a pesar del susto vivido.
En resumen, el incidente ocurrido a Pablo durante su desayuno en un bar de Colegiales puso en evidencia la importancia de la seguridad en los edificios y la suerte que a veces juega un papel fundamental en situaciones inesperadas.
