El desafío del plazo fijo tradicional ante la inflación
El nuevo dato oficial de la inflación de abril del Indec, que fue del 2,6% mensual, pone de manifiesto la situación del plazo fijo tradicional. Esta forma de inversión, popular entre los argentinos, ha estado perdiendo valor frente a la escalada de los precios en la economía.
A pesar de la menor inflación registrada en los últimos cinco meses, el plazo fijo tradicional sigue ofreciendo una rentabilidad negativa. Con tasas nominales anuales que oscilan entre el 15% y el 19,5%, un depósito a 30 días apenas rinde entre el 1,23% y el 1,6% mensual, lo que queda por debajo del incremento de los precios en el mismo periodo.
Todos los bancos están ofreciendo tasas negativas en sus plazos fijos respecto a la inflación, a pesar de que se espera que el índice de precios al consumidor continúe disminuyendo en los próximos meses, acercándose al rendimiento de una colocación tradicional.
El plazo fijo tradicional frente a la evolución del dólar
Una de las ventajas del plazo fijo tradicional es que ha superado el avance del precio del dólar, que suele ser otra opción de inversión para los ahorristas. En lo que va de mayo, el dólar mayorista ha subido solo un 0,1%, mientras que en el año ha caído alrededor del 4,5%. En contraste, el plazo fijo tradicional ha ganado cerca del 9% en el mismo período.
Según las proyecciones de bancos y consultoras, la devaluación del peso argentino podría rondar el 16% para todo el 2026. A pesar de que el plazo fijo tradicional se encuentra por debajo de la inflación actualmente, sigue siendo una alternativa más rentable que la compra de divisas.
Expectativas para el plazo fijo tradicional
Los analistas esperan que la inflación continúe disminuyendo en los próximos meses, lo que podría acercar las rentabilidades en pesos al avance de los precios. Sin embargo, se prevé que el plazo fijo tradicional siga teniendo algunos meses más de rentabilidad negativa.
En los últimos meses, se ha observado una disminución de hasta 7 puntos porcentuales en las tasas ofrecidas por los bancos para los depósitos, lo que podría afectar la capacidad de recuperación del plazo fijo tradicional en el corto plazo.
Conclusiones
En resumen, el plazo fijo tradicional sigue enfrentando el desafío de ofrecer una rentabilidad positiva frente a la inflación en Argentina. A pesar de la disminución de los precios en los últimos meses, este instrumento de inversión aún no logra superar el ritmo de crecimiento de los precios en la economía. Sin embargo, con proyecciones de inflación a la baja y una devaluación moderada del peso, existe la posibilidad de que el plazo fijo tradicional recupere su atractivo en el futuro.
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