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Inflación en baja: Cuál gana la economía argentina

Inflación en baja: Cuál gana la economía argentina

La desaceleración de la inflación y la elección entre plazo fijo tradicional y UVA

La desaceleración de la inflación reabrió una pregunta clásica entre los ahorristas argentinos: ¿conviene hoy apostar por un plazo fijo tradicional o por uno ajustado por UVA?. A esto se suma otra otra duda: ¿qué pasa con el dólar?

El interrogante cobra fuerza luego de que el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina proyectara una inflación en descenso para los próximos meses. Según las estimaciones de consultoras y bancos privados, el IPC pasaría del 2,3% en mayo al 1,8% mensual en octubre.

En paralelo, las tasas que pagan los bancos por depósitos tradicionales a 30 días rondan actualmente el 1,5% mensual promedio y no se esperan subas en el corto plazo. Con ese escenario, empieza a definirse un claro ganador en la pulseada entre ambas alternativas de inversión conservadora.

Qué pasa hoy con el plazo fijo tradicional

El plazo fijo tradicional volvió a perder atractivo desde que los bancos redujeron las tasas pagadas a los ahorristas. Actualmente, el rendimiento promedio mensual se ubica cerca del 1,5%, aunque algunas entidades pagan apenas por encima de ese nivel. Esto implica que, si la inflación efectivamente se mantiene arriba del 2% durante los próximos meses, el inversor perdería poder adquisitivo.

Por ejemplo, con una inflación del 2,3% y una tasa del 1,5%, el rendimiento real sería negativo en torno al 0,8% mensual. Incluso si el IPC baja al 1,8% hacia octubre, como prevé el REM, el plazo fijo tradicional seguiría prácticamente empatando o quedando apenas debajo de la inflación esperada.

Por qué el plazo fijo UVA aparece como ganador

En ese contexto, el plazo fijo UVA vuelve a ganar terreno como herramienta de cobertura. Este instrumento ajusta el capital según la inflación medida por el CER y además suma una tasa adicional cercana al 1% anual. En otras palabras, garantiza mantener el poder adquisitivo del dinero invertido. Mientras el plazo fijo tradicional depende de la tasa que definan los bancos, el UVA acompaña directamente la evolución de los precios.

Por eso, con expectativas de inflación todavía por encima de las tasas tradicionales, el UVA aparece hoy como la opción más rentable para perfiles conservadores que priorizan no perder contra el costo de vida.

Qué dicen los expertos

Para Andrés Reschini, analista de F2 Soluciones Financieras, «mientras la inflación esperada siga por encima de la tasa nominal que pagan los bancos, el plazo fijo tradicional continuará ofreciendo retornos reales negativos». «El UVA hoy vuelve a posicionarse como una cobertura lógica para quienes buscan preservar capital en pesos sin asumir riesgo de mercado», explicó.

En la misma línea, Gustavo Ber, economista y titular de Estudio Ber, sostuvo que «la fuerte desaceleración inflacionaria redujo el atractivo de muchas coberturas tradicionales, pero las tasas bancarias todavía no logran superar las expectativas de inflación».

Según el especialista, «el plazo fijo UVA puede resultar más conveniente para perfiles conservadores que tengan horizonte de al menos tres meses y no necesiten liquidez inmediata».

Por su parte, el economista Salvador Di Stefano consideró que «el mercado todavía no cree en una inflación debajo del 1,5% mensual de manera sostenida, por eso el UVA sigue siendo competitivo frente al plazo fijo clásico».

Qué pasa con el tercero en discordia: el dólar

En medio de la discusión entre plazo fijo tradicional y UVA, aparece además un tercer competidor histórico para el ahorrista argentino: el dólar. Sin embargo, el escenario actual también cambió para la divisa estadounidense. Tras la flexibilización del cepo y el nuevo esquema cambiario impulsado por el Gobierno, el tipo de cambio oficial viene mostrando una mayor estabilidad relativa.

Eso redujo, al menos por ahora, la expectativa de una devaluación brusca en el corto plazo. Para muchos analistas, el dólar dejó de ser una cobertura automática contra la inflación mensual, especialmente en períodos donde el tipo de cambio se mueve por debajo del IPC.

«Hoy el ahorrista enfrenta un escenario distinto al de otros años: el dólar ya no garantiza necesariamente ganarle a la inflación mes a mes», explicó Gustavo Ber.

La gran contra del UVA: el tiempo de inmovilización

Sin embargo, el plazo fijo UVA tiene una desventaja importante: exige inmovilizar en algunos casos el dinero durante al menos 90 días y en términos generales unos 180 días.

Esa condición hace que muchos ahorristas sigan prefiriendo el plazo fijo tradicional, especialmente en un contexto donde el Gobierno busca consolidar la desaceleración inflacionaria y evitar sobresaltos cambiarios. Además, algunos inversores creen que las tasas bancarias podrían volver a subir si aparece tensión financiera o cambiaria, aunque hoy el mercado no descuenta ese escenario como el más probable.

Qué conviene hacer hoy

Con las proyecciones actuales, el plazo fijo UVA parece tener ventaja frente al tradicional al menos en el corto plazo. Si la inflación termina ubicándose entre 2% y 2,3% mensual y las tasas siguen alrededor del 1,5%, el inversor tradicional continuará perdiendo contra los precios. El panorama podría cambiar recién si la inflación perfora claramente el 1,5% mensual o si los bancos vuelven a elevar con fuerza las tasas pagadas por depósitos. Hasta entonces, la batalla entre ambos instrumentos tiene, según el mercado, un ganador bastante claro: el plazo fijo ajustado por UVA.

Resumen

Ante la desaceleración de la inflación, los ahorristas argentinos se encuentran en un dilema entre el plazo fijo tradicional y el UVA. Con tasas bancarias que no logran superar las expectativas de inflación, el plazo fijo UVA se posiciona como la opción más rentable para aquellos que buscan preservar su capital en pesos. Mientras tanto, el dólar deja de ser la cobertura automática contra la inflación que solía ser, generando un escenario distinto para los ahorristas. En este contexto, combinar estrategias mixtas puede ser la clave para optimizar los retornos y reducir riesgos ante posibles cambios en el mercado.

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