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Inversión alternativa: tasas altas y sin riesgo

Inversión alternativa: tasas altas y sin riesgo

El regreso de la caución

En la City empezó a circular con fuerza una frase que resume, sin demasiados rodeos, el reordenamiento silencioso que atraviesa el mercado de pesos en el arranque del año. No se trata de una consigna exagerada ni de una recomendación aislada, sino de la conclusión natural a la que llegan cada vez más mesas cuando comparan números, plazos y riesgos. La caución bursátil a 1 día volvió a ocupar el centro de la escena y se consolidó como la herramienta más eficiente para administrar liquidez, incluso por encima de instrumentos que hasta hace poco dominaban la curva corta, como las LECAPs y las BONCAPs.

El punto de partida de este cambio ocurre cuando el mercado empieza a pagar tasas cercanas al 45% TNA por prestar pesos durante apenas 24 horas, cualquier alternativa que exija inmovilizar capital durante semanas o meses queda automáticamente bajo revisión.

La diferencia ya no es marginal ni circunstancial, sino lo suficientemente amplia como para modificar estrategias de corto plazo, tanto en carteras institucionales como en decisiones de inversores más conservadores.

Plazos fijos y una pérdida de relevancia

La comparación con el plazo fijo tradicional permite dimensionar con claridad el cambio de escenario. De acuerdo con las tasas informadas al Banco Central, los depósitos a 30 días muestran rendimientos que quedaron claramente rezagados frente a la caución diaria.

Los bancos más grandes del sistema, como Nación, Galicia, BBVA, Santander o Macro, pagan hoy entre 20,5% y 23,5% TNA. Incluso ampliando el análisis a entidades medianas y chicas, donde históricamente aparecen las mejores ofertas, el rango general se mueve entre 25% y 28,5% TNA, con muy pocos casos que logran superar ese techo.

La cuestión central no es solo la tasa, sino el plazo exigido para capturarla. Inmovilizar el capital durante un mes completo para obtener un rendimiento que sigue siendo sustancialmente inferior al de una colocación diaria implica resignar flexibilidad en un contexto donde la liquidez volvió a ser un activo estratégico.

En términos de costo de oportunidad, el plazo fijo dejó de ser competitivo.

Billeteras virtuales

Las billeteras virtuales supieron ser las grandes ganadoras del ahorro minorista en pesos. Durante largos períodos, ofrecieron tasas superiores al sistema bancario tradicional y se convirtieron en la puerta de entrada al rendimiento financiero para millones de usuarios. Sin embargo, ese liderazgo comenzó a erosionarse y la competencia por captar pesos perdió intensidad.

Hoy, las cuentas remuneradas con tasa fija garantizada muestran un panorama mucho más moderado. Fiwind, Belo y Carrefour Banco pagan 32% TNA, con un límite de saldo de $750.000 en el caso de Fiwind. Naranja X redujo su tasa al 21% TNA, mientras que Ualá se ubica cerca del 20% TNA. El recorte fue generalizado y responde a una estrategia comercial más conservadora por parte de las fintech.

Frente a una caución que paga casi 45% por un mismo plazo, la diferencia resulta demasiado evidente como para sostener el atractivo relativo de estas herramientas.

FCIs y Frascos

Los fondos comunes de inversión de liquidez inmediata, disponibles en varias billeteras virtuales, y los Frascos aparecen como escalones intermedios dentro del menú de corto plazo. Ambos cumplen una función clara en la organización del ahorro, pero también quedaron relegados frente al nuevo nivel de tasas del mercado.

Los money market, como Mercado Pago, Personal Pay, LB Finanzas o Astropay rinden hoy entre 23% y 25% TNA, con retornos variables y sin garantía diaria, mientras que los Frascos de Naranja X ofrecen

En todos los casos, el rendimiento resulta insuficiente cuando se lo compara con una caución diaria que duplica esas tasas y no exige inmovilización prolongada.

El lugar que ocupaban las LECAPs y BONCAPs

Hasta hace poco, la estrategia dominante para estirar rendimiento sin asumir duration relevante pasaba por las LECAPs y BONCAPs. Estos instrumentos habían logrado consolidarse como el corazón de la curva corta en pesos, con vencimientos que iban desde pocos días hasta algunos meses y tasas que resultaban atractivas en términos históricos.

Los últimos precios muestran que estas letras y bonos como el S16E6, T30E6, T13F6 y S27F6 rinden hoy entre 32% y 34% TNA, según plazo. Una LECAP con vencimiento a menos de 10 días ofrece alrededor de 34,7% TNA, mientras que otros tramos a uno o dos meses se mueven entre 31% y 33% TNA. Incluso vencimientos cercanos a los 100 días sostienen rendimientos similares.

Durante meses, estos niveles fueron suficientes para captar flujos de corto plazo. Sin embargo, la aparición de la caución al 45% alteró por completo la lógica de la curva.

La estrategia que hoy se impone en la City

En este contexto, la recomendación que circula en la City adquiere pleno sentido. Para el dinero que necesita estar disponible, la caución bursátil se convirtió en la herramienta más eficiente del sistema financiero argentino. Las LECAPs y BONCAPs siguen siendo útiles para quienes aceptan resignar algo de liquidez, pero dejaron de ser la opción dominante.

Por todo eso, la estrategia no pasa por elegir un único instrumento, sino por combinar caución, letras cortas e, incluso, cuentas remuneradas al 32% TNA. La caución bursátil a 1 día cumple el rol de núcleo de liquidez, permitiendo que el capital esté siempre disponible y rinda a la tasa más alta del sistema para plazos ultracortos. Allí se estaciona el efectivo que puede necesitarse en cualquier momento, sin resignar rendimiento.

Sobre ese núcleo, las LECAPs y BONCAPs pasan a ocupar un rol complementario, no dominante. Funcionan como una segunda capa de la estrategia, pensada para estirar algo la tasa cuando existe mayor previsibilidad sobre el uso de los fondos. Con vencimientos de pocas semanas y rendimientos en torno al 32%–35% TNA, permiten mejorar el promedio de la cartera sin asumir duration relevante ni volatilidad excesiva.

En resumen, la caución bursátil a 1 día se ha posicionado como la mejor alternativa para administrar liquidez en el mercado financiero argentino, ofreciendo rendimientos cercanos al 45% TNA con plazos ultracortos y previsibilidad. Este reordenamiento del mercado ha relegado a instrumentos como los plazos fijos, billeteras virtuales, FCIs y Frascos, así como a las LECAPs y BONCAPs, que han perdido relevancia frente a la eficiencia y rentabilidad de la caución. La estrategia actual se basa en combinar la caución como núcleo de liquidez con letras cortas y cuentas remuneradas, adaptándose a un escenario donde la liquidez y la rentabilidad son clave.

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