El cerco al periodismo en Venezuela
Desde hace décadas, uno de los síntomas para diagnosticar si un gobierno se transforma en autoritario son las posibilidades de trabajar que tiene el periodismo. Tras la captura de Nicolás Maduro dentro de Venezuela por parte de Estados Unidos, el régimen que ahora conduce Delcy Rodríguez obstaculiza todavía más cualquier tipo de llegada de la prensa internacional a Caracas. No solo impide el ingreso de medios extranjeros, sino que torna todavía más peligrosa la labor para los periodistas venezolanos dentro de ese territorio.
El laberinto burocrático
Sin aerolíneas comerciales que lleguen a Caracas, unos 500 periodistas de todo el mundo viajaron a la ciudad colombiana de Cúcuta como un embudo. En la frontera con San Antonio de Táchira, Venezuela, el fuerte control de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) del chavismo frena cualquier posibilidad de entrar en tierra venezolana. Y dejó a los periodistas solo tres caminos.
Los obstáculos para informar
“La falta de información por parte del Gobierno venezolano, la claridad tanto de lo que pasa en el país como de cuál es el trámite y el tiempo que necesitan los periodistas para acceder a un permiso que les dé ingreso al país”, señala a Clarín Fabiola León, oficial de investigación para América Latina de Reporteros Sin Fronteras.
La lucha por la libertad de prensa
Uno de los puntos más claros que marca que el régimen no quiere periodistas en Venezuela, es el rechazo para ingresar a periodistas venezolanos con visa de trabajo que fueron deportados a los países de origen. “Fueron varios deportados con cualquier pretexto, sin claridad de por qué los devolvían a sus países a pesar de tener los papeles en orden”, destaca León.
El desafío de informar desde Venezuela
Entre los tres caminos que deja la dictadura venezolana, el primero es tramitar la visa de periodista.
El formulario de «Visado de periodistas y medios de comunicación» plantea varios documentos.
También fotocopias de documento y del pasaporte. Casualmente el consulado tiene una fotocopiadora dentro del predio, donde cobran dos mil pesos colombianos por copia.
Los riesgos y las consecuencias
A partir de esta situación quedan otros dos caminos. Uno es intentar cruzar la frontera y aducir que la visita es por turismo. Pero el régimen reforzó los controles.
Pero antes de ser liberados, algunos son sometidos a fuertes interrogatorios. Jeff Martínez y Julián Mazoy, corresponsales extranjeros de México y Colombia fueron deportados después de 10 horas detenidos. Según revelaron fueron sometidos a lo que calificaron como «tortura psicológica», recibieron amenazas y les revisaron y vaciaron sus equipos de trabajo y teléfonos.
El llamado a la libertad de prensa
Hoy, Reporteros Sin Fronteras pide la liberación de los periodistas venezolanos que están retenidos por el régimen.
En medio de un cerco cada vez más estrecho, la libertad de prensa en Venezuela se ve amenazada y los periodistas enfrentan obstáculos cada vez mayores para informar de manera independiente y veraz.
