Recomponer una relación dañada
En un momento de creciente agitación global, los líderes de Reino Unido y China se reunieron en Beijing en busca de una "asociación estratégica" para fortalecer los lazos entre ambas naciones. Durante la reunión de 80 minutos, que superó el tiempo programado, se abordaron temas sensibles que han afectado la relación bilateral en los últimos años.
Los desafíos del presidente de Estados Unidos al orden posterior a la Guerra Fría estaban claramente en sus mentes. Aunque ninguno de los dos mandatarios mencionó públicamente a Donald Trump, las tensiones generadas por las acciones del mandatario estadounidense fueron evidentes en el encuentro.
La visita de Starmer es la primera de un primer ministro de Reino Unido en ocho años. Durante su estadía en China, se han anunciado una serie de acuerdos empresariales y gubernamentales, incluyendo la eliminación de la necesidad de visa para turistas y viajeros de negocios británicos por hasta 30 días en China.
Acuerdos empresariales
Entre los acuerdos destacados durante la visita se encuentra la inversión de 15.000 millones de dólares de la farmacéutica AstraZeneca en China hasta 2030. Asimismo, Reino Unido busca ampliar su acceso al mercado chino para servicios profesionales y financieros, con la realización de un estudio de viabilidad como primer paso.
Los aranceles de Trump impulsan nuevas conversaciones comerciales. La incertidumbre en el comercio global desde la presidencia de Trump ha llevado a la necesidad de ampliar el comercio e inversión entre diversas naciones. La Unión Europea y Vietnam, por ejemplo, han fortalecido su relación a través de una "asociación estratégica integral".
En conclusión, la reunión entre los líderes de Reino Unido y China marca un intento por reforzar los lazos entre ambas naciones en un contexto de desafíos globales. A través de acuerdos empresariales y el diálogo respetuoso, buscan superar las diferencias y construir una asociación estratégica que beneficie a ambos países.
