Axel Kicillof y su visión política en la Legislatura bonaerense
Axel Kicillof planteó otra vez en la apertura de sesiones de la Legislatura bonaerense a una política en espejo con la Nación: «No estamos condenados a esta pesadilla», aseguró en una abierta referencia a la gestión nacional de Javier Milei. Y se posicionó como opción de recambio presidencial aun cuando transita un camino de fragilidad dentro de su propio espacio político y resta para las elecciones.
Un discurso en clave nacional y reclamos a la Nación
Como viene haciendo en los últimos actos de inauguración de las sesiones ordinarias, exhibió un discurso en clave nacional con el que buscó polarizar con gobierno del libertario y transmitir una “esperanza” federal con el horizonte proyectado a la contienda electoral del 2027.
En ese escenario Kicillof renovó los reclamos a la Nación por los fondos que le adeuda a las provincias. Reclama al Gobierno nacional la friolera de 22 billones de pesos, que -según sus cálculos- la gestión central dejó de remitir a la jurisdicción por líneas de recursos y de financiamiento que le correspondían en estos dos primeros años de administración de La Libertad Avanza.
La crítica a la gestión de Milei y la situación económica nacional
En un extenso mensaje frente a diputados y senadores reunidos en la asamblea legislativa, el gobernador aseguró que la gestión de Milei exhibe «un falso superávit». «En otras palabras, es un Gobierno desertor y amigo de lo ajeno, ya que se queda con los recursos de los bonaerenses», afirmó, en tanto dijo que los someten a una «asfixia financiera».
Consideró la actual política de LLA como una «tragedia económica nacional”. Y para fundamentar recordó algunos indicadores: “las ventas en minoristas y en supermercados están 10 puntos por debajo, mientras que en mayoristas cayeron un 20%. Los datos son escalofriantes: leche, carne vacuna, frutas y verduras y hasta yerba mate están en mínimos históricos de consumo”, describió. Amplió a continuación con una frase contundente: “No hay lugar para fantasías ni voluntarismos. Incluso los economistas y comunicadores más admirados por la derecha caracterizan a este momento en términos de estanflación. La peor de las combinaciones: recesión e inflación”, denunció.
El contrapunto con Milei y la defensa del rol del Estado
El contrapunto entre los jefes de Nación y Provincia tiene, también puntos dogmáticos opuestos. Kicillof, por caso defendió el rol del Estado, cuando resulta casi el enemigo público principal de los libertarios. “La mano invisible del mercado no existe, es un verso” sostuvo en la Legislatura. “Podemos discutir el tamaño y las funciones del Estado, pero lo cierto es que sin Estado no hay más libertad; hay ley de la selva, hay abuso. El Estado, usado de manera eficaz y transparente, es una herramienta para corregir desigualdades. Y bien usado, es una herramienta del desarrollo. Si no erradicamos esta zoncera, Argentina no tiene destino” reivindicó.
Desafíos internos y externos para Kicillof
Kicillof pretende expresar un emergente federal. «Nadie se salva solo», les dijo a los gobernadores del interior a quienes pidió que lo ayuden a conformar una opción a Milei. «Todas las provincias estamos ante el desafío de un ataque el federalismo», dijo. Pero antes deberá resolver sus desafíos internos. Hace menos de una semana perdió una batalla directa con La Cámpora y el kirchnerismo que le impidieron mantener el dominio de los segundos mandos de conducción del Senado provincial.
Después de varias semanas de tensión, el cristinismo designó a Mario Ishii como vicepresidente primero, un cargo institucional que asoma rápido en la línea sucesoria del Gobernador. Por eso, Kicillof lo pretendía para un senador afín. No pudo con esa pulseada.
Conclusión
En medio de un panorama político y económico convulso, Axel Kicillof se posiciona como una voz crítica y de oposición al gobierno nacional de Javier Milei. Con un discurso que busca polarizar y presentarse como una alternativa de recambio presidencial, el gobernador bonaerense enfrenta desafíos tanto internos como externos en su camino hacia las elecciones. Su defensa del rol del Estado, sus reclamos a la Nación y su llamado a la unidad de las provincias reflejan su visión de un emergente federal y una postura en contra de las políticas actuales. La incertidumbre y la tensión política marcan el escenario, mientras Kicillof busca consolidar su posición y sus propuestas en un contexto de confrontación y disputa.
