El dólar oficial y las tensiones en el mercado financiero argentino
El dólar oficial operó este martes 6 de enero a $1.490, en la pizarra del Banco Nación. En el segmento mayorista, la divisa se negociaba a $1.470. En cuanto a los dólares financieros, el contado con liquidación se vendía $1.537 (-0,4%), y el MEP se ubicaba a $1.496 (0,24%). Por último, en el segmento informal, el blue se negociaba a $1.520.
El arranque de 2026 encuentra al mercado financiero argentino atravesado por una tensión que no termina de resolverse. Las tasas en pesos suben, el dólar se mantiene firme y las reservas siguen siendo el principal factor de análisis para anticipar el próximo movimiento cambiario. El cierre de 2025 dejó un escenario menos frágil de lo que se temía meses atrás, pero también expuso límites claros en el equilibrio monetario.
Volatilidad en pesos y una señal que incomoda al mercado
2025 cerró con la misma volatilidad que lo caracterizó durante el año, especialmente en el mercado de pesos. El fin de año combinó una aceleración del tipo de cambio con una nueva suba de tasas, un patrón típico cuando el excedente monetario se agota y el sistema busca reacomodarse.
La suba de tasas no está logrando relajar al dólar, lo que enciende una señal de alerta sobre la efectividad del instrumento en un contexto de expectativas sensibles.
Base Monetaria ajustada y un «pulmón» cada vez más chico
El sobrante monetario hoy es mínimo. La Base Monetaria representa alrededor del 88% de la Base Monetaria Amplia, lo que deja muy poco margen para absorber shocks sin impacto inmediato en tasas o tipo de cambio.
Desde Eco Go señalaron que este esquema contribuye a un mercado de pesos más tenso, donde la tasa pasa a ser el principal mecanismo de ajuste, con efectos directos sobre el costo del crédito y la actividad.
M2, estacionalidad y una demanda de pesos engañosa
Gran parte del aumento del M2 transaccional privado, utilizado como proxy de la demanda de dinero, responde a un factor estacional: el pago de aguinaldos, que eleva transitoriamente los saldos en cuentas bancarias.
Por eso, desde la City se evita leer estos datos como una señal definitiva de calma cambiaria y se los observa como parte de un proceso más frágil.
Tasas en alza y un carry cada vez más exigente
El problema, advirtió, es que la elasticidad del tipo de cambio a la tasa fue baja. Incluso con tasas más altas, el dólar no mostró una reacción proporcional, especialmente en un contexto donde el precio está intervenido.
En ese marco, sus analistas remarcaron que, con menos restricciones cambiarias, la tasa en pesos debe equiparar a la tasa en dólares más la expectativa de devaluación, elevando el piso de rendimientos exigidos y presionando sobre el crédito.
Reservas en segundo plano y foco en el nivel del dólar
La prioridad, señalaron, fue sostener el valor del dólar en una zona acotada, aun a costa de resignar acumulación de reservas en el corto plazo.
Eco Go explicó que el Tesoro llegó a fin de diciembre con una parte de los dólares necesarios para afrontar el pago del cupón de enero, complementados por recursos en pesos en el Banco Central, ingresos pendientes por privatizaciones y la posibilidad de financiamiento puente.
El puente hasta la cosecha y el punto crítico del año
En el corto plazo, la demanda estacional de pesos convive con una oferta escasa de divisas en el mercado oficial.
Machado coincidió en que la cantidad de dólares que logre comprar el Banco Central será clave para atravesar el segundo semestre, cuando la estacionalidad exportadora vuelve a jugar en contra.
Dos escenarios y una señal que la City no ignora
En ambos casos, sus analistas asumen que el Gobierno prioriza la desinflación por sobre la acumulación de reservas. Sin embargo, advirtieron que si esta última no se concreta, la formación de activos externos puede terminar imponiéndose.
Por eso, la señal que inquieta a la City en este arranque de 2026 es contundente: las tasas suben, pero el dólar no afloja, un combo que confirma que el equilibrio sigue siendo delicado y que cualquier desvío puede acelerar un nuevo capítulo cambiario.
En resumen, el mercado financiero argentino enfrenta un inicio de año con tensiones latentes. Las tasas en pesos suben, el dólar se mantiene firme y las reservas son clave en el análisis de las próximas movidas cambiarias. La volatilidad en pesos, la ajustada Base Monetaria y la demanda engañosa de pesos son factores que contribuyen a un escenario complejo. El desafío para el Gobierno y los analistas es encontrar el equilibrio necesario para sostener la estabilidad cambiaria sin comprometer la actividad económica.
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