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La reina Máxima Zorreguieta, embajadora argentina en Juegos Olímpicos de Invierno

La reina Máxima Zorreguieta, embajadora argentina en Juegos Olímpicos de Invierno

La reina Máxima en los Juegos Olímpicos de Invierno

La reina Máxima Zorreguieta volvió a ser noticia en los medios internacionales, esta vez por su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia. Acompañada por el rey Guillermo y la princesa heredera Amalia, la monarca sorprendió a todos con su espontaneidad y cercanía durante la ceremonia inaugural.

Un gesto inesperado en la tribuna

Durante el desfile del equipo neerlandés, la familia real se destacó por su entusiasmo y alegría, aplaudiendo y celebrando como si estuvieran en un estadio de fútbol. Con camperas anaranjadas, emblema del país, se sumaron al clima festivo del evento, dejando de lado la formalidad habitual.

Apoyo a los atletas y visita a la Villa Olímpica

La agenda continuó con la visita a la Villa Olímpica y el seguimiento de la prueba femenina de patinaje de velocidad. La reina Máxima y el rey Guillermo alentaron a sus compatriotas con fervor, demostrando su apoyo incondicional. Incluso el primer ministro neerlandés se sumó a la recorrida.

De la rigidez a la espontaneidad

A pesar del carácter institucional del viaje, los gestos genuinos de la realeza holandesa capturaron la atención de todos. Lejos de la rigidez habitual, la reina Máxima se mostró cercana y comprometida con el equipo olímpico, generando una conexión especial con el público.

El lado militar de la reina

Días antes de su participación en los Juegos Olímpicos, la reina Máxima había iniciado un riguroso entrenamiento militar para convertirse en reservista del Ejército Real. Sometida a pruebas físicas, ejercicios tácticos y manejo de armas, la monarca demostró su compromiso con las fuerzas armadas de su país.

Formación militar en la realeza

Tanto la reina Máxima como la princesa heredera Amalia han completado su formación militar, alcanzando rangos significativos dentro del Ejército Real de los Países Bajos. Esta experiencia ha tenido un impacto positivo en el reclutamiento de reservistas, mostrando el compromiso de la familia real con las fuerzas armadas.

En resumen, la participación de la reina Máxima en los Juegos Olímpicos de Invierno no solo demostró su apoyo a los atletas neerlandeses, sino que también reveló su faceta más cercana y espontánea. Su entrenamiento militar previo y su compromiso con las fuerzas armadas reflejan su dedicación a diferentes ámbitos de la sociedad. La realeza holandesa sigue sorprendiendo al mundo con su versatilidad y compromiso con su país.

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