Un encuentro casual en Punta del Este
«¿Ese no es Guillermo Francos?», pregunta el fotógrafo al cronista en un semáforo rojo. Frente al auto detenido, un señor cruza la calle con una tabla de surf en una mano y su hijo de diez años en la otra. Las dudas se disipan rápidamente.
Un saludo cálido en la brava
Bajamos el vidrio del lado del conductor y empezamos a los gritos. «¡Guillermo, Guillermo!». A metros de ingresar al balneario Parada 8, en La Brava, el hombre se da vuelta, saluda y levanta el pulgar una, dos y tres veces. Los bocinazos se hacen escuchar, el auto obstaculiza el paso. El ex jefe de Gabinete sigue con el pulgar en alza creyendo que se trata de un par de acólitos de la Libertad Avanza… y vuelve a saludar.
Una pausa para compartir
Dejamos el auto con balizas, el cronista mete un pique corto, se presenta y amable Francos responde que se va a mojar las rodillas mientras acompaña a su hijo «a barrenar» las olas. «Espérenme un poco, nos vemos en un rato», deja abierto un posible diálogo. Minutos después, desde la orilla y advirtiendo que el viento se estaba tornando molesto, hace a la distancia un gesto de «cafecito» y con el dedo le señala a Clarín el bar Roll and Rock.
Un momento de relax en familia
Pasada la una de la tarde, Francos pide un café doble expreso y su hijo una gaseosa. No quieren almorzar. «Nos levantamos casi a las doce y acabamos de desayunar». Habla de su hijo: «Sí, me da bola, claro, es un compañerazo el muchachito… Está un poco con la fiebre del Ipad, lógico, pero tenemos una hermosa relación», dice sobre Maxi, el menor de sus seis hijos. «Llegamos ayer, alquilamos un departamento y la mamá nos mandó al mar», comenta con humor.
Reflexiones sobre la vida política
«Ahora que podemos viajar -guiña un ojo, como si formara aún parte del Gobierno-, que el presidente lo autorizó, venimos de estar en Washington, donde tengo otro hijo, y en Nueva York, y desembarcamos en Punta del Este el miércoles y nos quedaremos una semana», describe el ex funcionario que renunció a la jefatura de Gabinete y, a primera impresión, se ve diez años más joven. ¿Será por la malla celeste, la chomba y las ojotas?
Una mirada al futuro
«¿Se me ve más joven? Dejamos el fragor del día a día, bajamos cinco cambios y ahora estamos tranquilos… No es fácil el ocio después de tantos años de estrés en la política, eh. Uno es un animal político, a veces el día se hace largo, pero es cierto, se siente el alivio de andar suelto de equipaje», sonríe. «Una pena que no me haya tocado estando en funciones una Cámara de Diputados tan favorable y una de Senadores tan importante como la que tienen LLA, pero claramente le está yendo bien al Gobierno. Obtuvo la Ley de Presupuesto, que es fundamental, y seguramente conseguirá la reforma de la Ley de Trabajo, que también será vital para avanzar en inversiones».
Un futuro prometedor
Rápidamente Francos se pone a tono y parece el funcionario de confianza que estuvo junto a Javier Milei. «¿Por qué renunciaste? Son procesos y circunstancias, sin rencores. ¿Si hubiera seguido? Yo sigo, desde afuera, pero sigo… Para mí el servicio público y la política son parte de mi vida. No es lo mismo, obviamente, pero uno se desarrolla y trabaja desde donde le toca. Antes me tocó estar de ese lado y ahora estoy de éste».
Un nuevo comienzo en el sector privado
Comenta que desde afuera se ve «un apoyo importante al Presidente después de las elecciones de octubre pasado». Y agrega: «Hablo con argumentos, porque lo percibo en la calle, yo ando, camino y la gente se me acerca y me lo dice. Me pasó en Buenos Aires, me pasó en el exterior y muchas argentinos me pedían sacarse fotos. ¿Si me putean en la calle? Nunca una puteadita, pero nunca eh. ¿Sabés qué me decían? Gracias por estar cambiando el país. Y yo lo sentí como un reconocimiento muy grande».
Una mirada al pasado y al futuro
Se levanta y rumbea para el mar. «¿Cuando hablaste con Milei por última vez? Lo llamé para fin de año y hablamos de todo menos de política. ¿Si me extraña? No sé, preguntale a él, pero recibí palabras de afecto». ¿Y si te escribe la semana próxima y te ofrece otro rol? «Estoy abierto, por supuesto, para sentarme a conversar y escuchar qué me propone. Todavía tengo mucho para ofrecer en la vida política».
Resumen
El encuentro casual en Punta del Este con Guillermo Francos revela un lado más relajado y personal del ex jefe de Gabinete. Desde sus reflexiones sobre la vida política hasta sus proyectos en el sector privado, Francos demuestra que aún tiene mucho para ofrecer. Su compromiso con el país y su visión sobre el futuro político muestran un perfil interesante y versátil que sigue despertando el interés de la gente.
