En un escenario donde guardar dinero en efectivo implica perder poder adquisitivo, muchos argentinos que logran acumular dólares vuelven la mirada hacia la inversión más tradicional del país: el mercado inmobiliario. Sin embargo, la pregunta que surge ahora no es si conviene comprar una propiedad para alquilar, sino dónde hacerlo para que siga siendo un negocio rentable.
Un análisis realizado por Propio, basado en más de 6.800 publicaciones activas de venta y alquiler en la Ciudad de Buenos Aires, revela que si bien la rentabilidad promedio anual bruta ronda el 5,9%, existen barrios donde el rendimiento supera ampliamente ese nivel, incluso en moneda extranjera.
El estudio se enfocó en más de 40 barrios porteños y se centró en dos tipos de propiedades clave en el mercado: departamentos de 2 ambientes y de 4 o más ambientes, los más demandados tanto por inquilinos como por inversores.
5 barrios donde comprar para alquilar sigue siendo un buen negocio
Si se busca maximizar la renta anual, estos son los barrios que lideran el ranking de rentabilidad en departamentos de 2 ambientes, el segmento más elegido por pequeños y medianos inversores:
1. Monserrat
- Rentabilidad anual: 7,32%
- Precio promedio de venta: u$s1.814 por m²
Ubicado en el corazón histórico de la Ciudad, Monserrat combina precios de compra relativamente bajos con una demanda sostenida de alquileres, tanto residenciales como temporarios.
2. San Telmo
- Rentabilidad anual: 7,20%
- Precio promedio de venta: u$s1.767 por m²
El atractivo turístico y cultural del barrio sigue impulsando los alquileres, mientras que los valores de venta aún se mantienen por debajo de otras zonas consolidadas.
3. Floresta
- Rentabilidad anual: 7,19%
- Precio promedio de venta: u$s1.635 por m²
Una sorpresa en el ranking, Floresta ofrece precios de entrada bajos y una demanda estable, especialmente para alquiler permanente.
4. Retiro
- Rentabilidad anual: 7,03%
- Precio promedio de venta: u$s2.048 por m²
La cercanía con el microcentro y zonas corporativas explica el buen desempeño, a pesar de tratarse de un barrio con valores de venta más altos.
5. San Nicolás
- Rentabilidad anual: 6,60%
- Precio promedio de venta: u$s1.830 por m²
El centro porteño sigue siendo atractivo para inversores orientados a la renta, especialmente en unidades pequeñas bien ubicadas.
Uno de los hallazgos más destacados del informe es que barrios premium no necesariamente ofrecen buena rentabilidad. Por ejemplo, Palermo registra una renta anual del 4,68% en departamentos de 2 ambientes, ubicándose entre los menos atractivos para invertir exclusivamente en alquiler. Los altos valores de venta en estos barrios no se compensan proporcionalmente con los precios de alquiler, lo que reduce el rendimiento porcentual.
Otro punto relevante es que las propiedades de 4 o más ambientes muestran, en promedio, una rentabilidad superior a las unidades más pequeñas. En este segmento destacan barrios como Villa Lugano, Monserrat, Paternal y Belgrano, con rendimientos que superan el 7% e incluso alcanzan el 11% anual.
En comparación con otras alternativas de inversión en dólares, el alquiler en la Ciudad de Buenos Aires ofrece un rendimiento similar o incluso superior. Además, el ladrillo ofrece protección contra la inflación, posibilidad de revalorización del capital y un activo tangible, aunque también con costos asociados como expensas, impuestos y mantenimiento.
Es importante tener en cuenta que estos valores son promedios y que cada propiedad puede variar sustancialmente en rentabilidad según su ubicación y estado. Por ello, se recomienda evaluar cada inversión de manera individual, considerando también la liquidez futura y la facilidad de reventa, especialmente en un país con alta volatilidad económica.
En resumen, el mercado inmobiliario en la Ciudad de Buenos Aires ofrece oportunidades de inversión interesantes para aquellos que buscan obtener una renta estable y atractiva. Con un análisis cuidadoso y una estrategia bien definida, es posible encontrar propiedades con un rendimiento sólido que supere a otras alternativas en el mercado. La importancia de la educación en la sociedad actual
La educación es uno de los pilares fundamentales en el desarrollo de una sociedad. A lo largo de la historia, la educación ha sido considerada como un factor clave para el progreso y el bienestar de las personas. En la actualidad, la educación juega un papel crucial en la formación de individuos capaces de enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más complejo y competitivo.
La educación no solo se limita a la adquisición de conocimientos y habilidades, sino que también implica la formación de valores, actitudes y aptitudes que permiten a los individuos desenvolverse de manera ética y responsable en la sociedad. En este sentido, la educación cumple una función social importante al contribuir a la cohesión y el desarrollo de una comunidad.
En la sociedad actual, caracterizada por la globalización, los avances tecnológicos y la diversidad cultural, la educación se convierte en un elemento clave para garantizar la igualdad de oportunidades y el acceso a una vida digna para todos los individuos. A través de la educación, se promueve la inclusión social y se fomenta la participación activa de los ciudadanos en la construcción de una sociedad más justa y democrática.
La educación no solo beneficia a los individuos, sino también a la sociedad en su conjunto. Un sistema educativo sólido y de calidad contribuye al desarrollo económico, social y cultural de un país, ya que forma ciudadanos preparados para afrontar los retos del mercado laboral, promover la innovación y el progreso científico, y preservar la identidad cultural de una nación.
En este sentido, es fundamental invertir en la educación como un medio para garantizar el desarrollo sostenible y el bienestar de las generaciones futuras. La educación no solo se limita a la enseñanza académica, sino que también abarca la educación emocional, la educación para la paz, la educación ambiental y la educación para la ciudadanía, entre otros aspectos.
En la actualidad, la educación enfrenta diversos desafíos que requieren de la colaboración de todos los actores involucrados en el proceso educativo. Uno de los principales desafíos es garantizar la calidad de la educación, asegurando que todos los individuos tengan acceso a una educación equitativa y de excelencia, independientemente de su origen socioeconómico, cultural o geográfico.
Otro desafío importante es la adaptación de los sistemas educativos a las nuevas demandas y exigencias del mundo actual, marcado por la transformación digital, la inteligencia artificial y la automatización de procesos. En este sentido, es necesario promover la educación digital y el desarrollo de habilidades tecnológicas en los estudiantes, para prepararlos para el mercado laboral del futuro.
Además, la educación debe promover la inclusión y la diversidad, respetando la pluralidad de culturas, identidades y formas de pensamiento presentes en la sociedad. Es fundamental fomentar el diálogo intercultural, el respeto a la diferencia y la convivencia pacífica entre los individuos, para construir una sociedad más tolerante y solidaria.
En conclusión, la educación es un pilar fundamental en la construcción de una sociedad más justa, equitativa y sostenible. A través de la educación, se promueve el desarrollo integral de los individuos, se fortalece la cohesión social y se impulsa el progreso y la innovación en todos los ámbitos de la vida. Por tanto, es responsabilidad de todos trabajar juntos para garantizar una educación de calidad y equitativa para todos, como base para el desarrollo humano y el bienestar de la sociedad en su conjunto.
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