La nueva medición de la inflación en Argentina
Este mes, el Gobierno argentino implementará cambios en la medición de la inflación con el objetivo de reflejar de manera más precisa los gastos actuales de los hogares. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) actualizará la metodología y los relevamientos para mejorar la fidelidad de los datos.
Los ajustes en la canasta de consumo
Uno de los cambios principales será la adopción de estándares internacionales de clasificación, pasando de 12 divisiones a 13 en el índice. Además, se incluirá una nueva categoría relacionada con seguros y servicios financieros, que antes se encontraba englobada dentro de ‘Bienes y Servicios Varios’.
Reflejo de los nuevos hábitos de consumo
Se modificará la selección de los ítems para reflejar los nuevos hábitos de la población e incluir el impacto de los aumentos en los bienes y servicios consumidos por los argentinos. Así, los servicios aumentarán su participación en el índice, mientras que alimentos y bebidas tendrán una menor representación junto con la indumentaria.
Impacto de servicios modernos en la canasta
Se incorporarán servicios como telefonía celular, plataformas de streaming como Netflix, transporte, vivienda y otros que tienen una mayor relevancia en la vida de los argentinos. Estos cambios se basan en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares correspondiente al periodo 2017-2018.
Antecedentes y proceso de implementación
El índice actual fue definido durante el gobierno de Macri, luego de la intervención del Indec entre 2007 y 2015. La puesta en marcha de la nueva medición fue anticipada por el actual director del Indec, Marco Lavagna, y se espera que el primer dato con la nueva metodología se publique en enero.
Proyecciones para la inflación en 2025
Se espera que la inflación en Argentina en 2025 sea la más baja desde 2017, con un dato anual cercano al 31%. Los analistas prevén una desaceleración de precios en el verano, con diciembre marcando entre 2,3% y 2,6%.
En resumen, la nueva medición de la inflación en Argentina incluirá ajustes en la canasta de consumo para reflejar mejor los hábitos actuales de la población, con un enfoque en servicios modernos y un menor peso en alimentos y bebidas. Se espera que estos cambios mejoren la precisión de los datos y reflejen de manera más fiel la realidad económica del país.
